“Gobernar es enfrentar tensiones; “Alberto, te pido que usas la lapicera con los que le tienen que dar cosas a la Argentina”; “el que no quiere enfrentar tensiones que se candidatee a presidente de Suiza”.
¿Alberto va por todo?: hablan de una junta nacional de granos
Esas y otras frases marcaron por parte de vicepresidenta Cristina Kirchner lo que podría ser un rumbo para el próximo año y medio que, de seguirse sin demoras y sin desvíos, podría llevar al Frente de Todos a una, por ahora impensada, victoria electoral en 2023.
La primera reacción de Alberto Fernández fue pedirle la renuncia a Matías Kulfas, uno de sus dirigentes de máxima confianza, que fungía al frente del ministerio de Desarrollo Productivo. Su cabeza, junto a la de Moroni (Trabajo), Guzmán (Economía) y Béliz (secretaría General) son las más reclamadas por el kirchnerismo.
Kulfas se fue tras un off enviado a dos medios antikirchneristas, como Infobae y La Nación, con diatribas y acusaciones de corrupción contra funcionarios cercanos a CFK que trabajan en la secretaría de Energía y en ENARSA.
Este lanzamiento estaba planificado para el 25 de mayo, pero como dijimos, el rumbo que marcó Cristina o se deshecha in limine o se toma sin demoras y sin desvíos.
Y para coronar un momento de mesurada excitación del peronismo kirchnerista, fuentes cercanas a Casa Rosada adelantaron que en el ejecutivo están pensando en reeditar algo parecido a la Junta Nacional de Granos, esa institución por la cual el peronismo histórico se hizo con el comercio exterior de cereales y oleaginosas.
La versión trascendió en editoriales de medios cercanos al Frente de Todos como Ámbito Financiero y Página 12.
El director del ex diario de Julio Ramos, Julián Guarino, escribió que “tal como la petrolera YPF controla hoy el 55% del mercado de los combustibles, la unidad YPF Agro puede convertirse en un actor relevante de la actividad agropecuaria”.
Alfredo Zaiat, el histórico jefe de Economía de Página 12, apuntó que “YPF Agro puede asumir el desafío de una gravitación estatal eficaz y eficiente en el comercio exterior de granos y en cierta actividad testimonial que funcione como una especie de parametrización de sus precios para toda la cadena productiva y para el consumo interno”.
Claro que para esto, el periodista señaló la importancia de “tener una conducción profesional, pero fundamentalmente comprometida políticamente con un proyecto de desarrollo nacional. El registro de los años macristas en la gestión de YPF podría abrir numerosas dudas de que esto haya sido así en el pasado. Así, la compañía podría contar con una dirección en línea con la actual fuerza política en el Gobierno, y con la de YPF en general”.
El otro beneficio que cae de maduro de una decisión semejante, es que se terminaría con la liquidación de cereal, y entrada de divisas, por goteo que promueven las grandes exportadoras, permanente jugadoras a la devaluación para acrecentar sus ganancias en pesos.