Sólo una vuelta por el centro permite notar una gran cantidad de locales comerciales vacíos, los papeles de diario que se colocaron en las vidrieras quedaron desteñidos por el tiempo que llevan interceptando la luz solar. Lo cierto es que el precio de los alquileres está nuevamente en la picota y los empresarios del sector comercial piden clemencia a la hora de negociar los contratos que se están venciendo. Por primera vez, plantearon la necesidad de organizar reuniones con las inmobiliarias para alcanzar acuerdos.
Los precios de los alquileres, el tormento de los comerciantes
Los comerciantes llegan a pagar hasta $250.000 por el alquiler de un negocio de gran tamaño sobre calle General Acha. Este es el caso del Súper Vea de General Acha y Laprida. Los precios de los locales sobre la Peatonal Rivadavia están dentro del ránking de los más caros, con valores que van de los $50.000 hasta los $100.000. En la galería Central y en la galería Provincial los alquileres rondan los $30.000, dependiendo el tamaño del local.
"Hay que reconocer que los precios de los alquileres siempre fueron altos, pero cuando se le suman a los altos precios las bajas ventas y la alta presión tributaria, se transforman en serias dificultades para el sector. Los precios se venían manteniendo pero ahora con las renovaciones los comerciantes casi no pueden sostenerse”, dijo Guillermo Cabrera, dirigente de la CAME.
Cabrera contó que para afrontar un alquiler de $100.000 mensuales, el empresario debe vender al menos $1.000.000, cifra a la que cuesta llegar.
A modo de ejemplo dieron a conocer lo que pasó con el café Bonafide, que ocupaba la esquina de Mendoza y Rivadavia. El alquiler de ese negocio es de $60.000 y a los propietarios de la popular franquicia se les hizo imposible seguir sosteniendo esa renta mensual, razón por la cual vendieron la llave del negocio a la fábrica de alfajores sanjuanina "Tres Cumbres”.
Otro empresario que se refirió al tema es Hermes Rodríguez, al frente de la Cámara de Comercio. "Debido a los altos valores de los alquileres, los comerciantes medianos y chicos decidieron irse. Los locales con un perfil más cercano a los clientes que compran en Villa Krause, se fueron a Rawson y aquellos con una clientela de clase media alta decidieron emigrar hacia los negocios de calle Del Bono y Hermógenes Ruiz”, señaló.
Rodríguez dijo que este año las renovaciones de los contratos de alquiler han dejado a más de un comerciante con la boca abierta. "Algunos propietarios quieren renovar con aumentos superiores al 40 %, bajo esas condiciones se hace imposible negociar. Uno de los inconvenientes que se nos presenta es que gran parte de los locales céntricos pertenecen a tres familias que viven de las rentas y prefieren mantener un local cerrado por meses antes que alquilarlo por valores inferiores. Tenemos poco margen de maniobra”, dijo el empresario.
El presidente de la Cámara de la Construcción, Mauricio Turell, analizó la situación y manifestó: "Casi todos los locales que están desocupados en el centro no están con inmobiliarias. Nos cuesta saber el valor al que se alquilan. En muchos casos, los propios dueños de los comercios son quienes alquilan y ponen los precios caprichosamente. Esperan que se los alquilen firmas grandes y como los propietarios tienen muchos locales no les importa esperar”.
En el 2014, en plena caída de las ventas, la CAME le planteó al por entonces gobernador José Luis Gioja la necesidad de que el Estado interceda en las repactaciones de los alquileres. Ante la solicitud, la secretaria de Industria y Comercio Sandra Barceló dijo que programar reuniones era posible, tal como se hizo para implementar el programa "Precios Cuidados”.
Tanto Cabrera como Rodríguez ven con buenos ojos la organización de reuniones entre las partes para alcanzar acuerdos que no desprotejan a ningún sector. Para Turell es una buena idea, que podría llegar a tener aceptación entre los propietarios. Si bien aún no hay fechas definidas, ambos sectores ya dieron el primer paso para intentar llegar a un arreglo.
El panorama nacional
Según publicó el diario Clarín en su edición del pasado 10 de febrero, la organización Inquilinos Agrupados aseguró que los aumentos en la renovación de contratos del alquiler alcanzan el 60% y el ajuste semestral ronda el 20% en dos tramos. Y dicen, también, que ya no se cierran acuerdos por dos años sino por seis meses o doce, algo por fuera de la ley.
Gervasio Muñoz, titular de esa entidad que brinda asesoramiento gratuito a inquilinos, sostiene que en el interior del país la situación es mucho peor. En Neuquén y Río Negro registraron aumentos del 100%, en Tierra del Fuego, del 70%. Muñoz advierte: "Si el Estado no interviene, en 2017 va a ser muy difícil afrontar estas subas. Las paritarias no llegan a cubrir estos aumentos”. De acuerdo a sus estadísticas, hoy un inquilino destina más del 50% de su salario al pago del alquiler.
Hasta el gremio apoya
El secretario general del Sindicato Empleados de Comercio, Raúl Ávila, dijo que están dispuestos a apoyar a los empresarios del comercio ante los "abusivos” precios de los alquileres en el microcentro sanjuanino.
"Estamos dispuestos a acompañar a los empresarios para reclamar por los valores exorbitantes que están pidiendo por los locales. Esto nos repercute negativamente a nosotros, porque local que cierra, local que deja en la calle a los trabajadores”, alegó el gremialista, que apoyó la intervención estatal para regular los precios.