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martes 14 de abril de 2026

chismes de negocios, y finanzas

Consejo para los tiempos de crisis: tener paciencia

Todos intentan acomodar los precios, pero sin registrar el nuevo tamaño del mercado. Algunos pueden, otros no. Remiseros y alquileres, dos casos interesantes. El pago medido del año y la sorpresa de la factura: ¿se vienen discusiones? Por Ricardo Olivera.
Por Ricardo Olivera

-Es común que la gente no entienda la lógica de las crisis económicas. Hace poco tiempo un amigo me consultaba dado que, por razones personales, pensaba renunciar a su trabajo. No sería el momento le dije, se vienen meses difíciles de gran incertidumbre en los que se debe valorar más lo que se tiene. Insistía buscando más que un consejo una justificación para una decisión tomada, "no tendré problemas económicos inmediatos, de última puedo reventar un departamento que tengo desocupado o alquilarlo". Cuando hay crisis, le dije, lo único que vale es el efectivo disponible en moneda constante o bien realizable en efectivo de modo inmediato porque puede ocurrir que tengas el departamento pero nadie que te lo compre o nadie que te lo alquile. De hecho, hoy todo el mundo quiere alquilar pero no hay candidatos, prueba de ello los locales vacíos del centro. Especulando al estilo Rothschild, en todo caso lo que correspondería hacer en estas situaciones es comprar no vender. Aquél conocido financista internacional es autor de la frase "cuando veas que corre sangre por las calles, compra propiedades". Duro, pero en las recesiones los precios tienden a bajar por la desesperación de vendedores ahorcados y con el tiempo los valores vuelven a tomar su nivel. Tiempo atrás otra amiga me decía, "sube el oro, habría que comprar". No, le respondí, deberías haber comprado antes y ahora vender. Mi amiga tiene pegada la lógica del plazo fijo.

-Dieron muy buen resultado los consejos que publicamos a modo de terapia dos semanas atrás. Muchos comentarios positivos de lectores que parecieron encontrar un alivio. No obstante la evidencia de la caída económica sigue habiendo fuertes contradicciones, actitudes que no responden a la dinámica real de la situación. Por ejemplo, todos los días hay  simultáneamente noticias de despidos y de trabajadores que piden aumento de sueldo. Es evidente que los que tienen trabajo siguen con la lógica de cuando la cosa iba bien y sus dirigentes no razonan que la segura caída de ventas es incompatible con el aumento de costos y que esas dos líneas contrarias chocarán en una quiebra y la pérdida de todos los puestos. Otro sector que no entiende es el de los propietarios de locales de alquiler. Con una lógica que también responde a otra época pretenden defender sus ingresos agregando la inflación. Sin embargo, un par de meses sin cobrar nada neutraliza toda la diferencia en contra que pudo haber habido con riesgo de que la pérdida sea mucho mayor. Es cierto, a veces es gente que no necesita hacer la diaria para vivir y suelen tener otros ingresos. Pero no es lógico.

-Otra cosa que tenemos que hacer todos es ganar paciencia. El lunes pasado el centro fue un caos por la manifestación de los remiseros legales que piden la erradicación de los ilegales. Cuando la economía se reduce, hay más gente que quiere tomar la misma parte de la torta, esto pasará con todos los servicios personales, peluqueros, remiseros, jardineros, masajistas, empleados domésticos, etc. Las crisis aumentan la informalidad de la economía y crecen el cuentapropismo, los kioskos, la venta callejera, en definitiva, la competencia desordenada, cualquiera sale a hacer cualquier cosa. Así se hace más difícil mantener las regulaciones y las autoridades deben hacer grandes esfuerzos para encontrar un equilibrio y evitar los desbordes. El ejemplo de los remises es clásico. Los truchos han estado antes, pero ahora molestan más porque no hay recaudación para todos. Ahora se notan porque ya no están comiendo las migas que sobran sino quitando a los otros el pan que no hay.

-No va a pasar mucho tiempo hasta que aparezcan otros problemas similares, como los comercios informales o la venta callejera compitiendo con los negocios establecidos. Hay que tener paciencia porque uno no debe juzgar estos hechos con la lógica de una economía normal o en crecimiento. Un análisis o una calificación ("avivados") que pudieron ser correctos el año pasado no lo son ahora. No olvidemos que San Juan registró una caída del 7% en su actividad comparando con 2013, que esta caída es el doble de la media nacional y que, para peor, se había creado una expectativa totalmente opuesta fundada en la inversión minera. Expectativa hacia arriba y realidad hacia abajo han creado un bache muy profundo que el Estado está tratando de rellenar con obra pública de viviendas e infraestructura, tarea en curso que demandará tiempo. Mientras tanto, hay que armarse de paciencia porque también es casi seguro que aumentará la delincuencia menor, la no organizada, el raterismo como se le suele llamar. El sector comercial-financiero ya ha comenzado a vivir una experiencia conocida, el estiramiento de los pagos, la proliferación de cheques diferidos a largo plazo y, lo que es peor, los valores sin fondos. Nada nuevo.

-El ingeniero agrónomo Ramiro Cascón se comunicó con nosotros para agregar detalles a nuestro artículo de la semana pasada sobre la caída del 40% de las exportaciones de pasas durante el primer semestre de este año. Nos dice: "Quería agregar a su análisis sobre el mercado de pasas el impacto de las heladas tardías sobre los kg producidos y las lluvias sobre la calidad obtenida. El daño sobre la producción de las variedades sin semilla (aptitud pasera) de las heladas tardías fue muy importante, ya que estas variedades son de brotación temprana y las hace más susceptible a sufrir daño por frío y esta última temporada presentó características particularmente dañinas. Por otro lado al momento de la cosecha se presentaron lluvias que comprometieron la calidad del producto final, ya que el exceso de humedad en las playas de secado promueve el desarrollo de microorganismos que afectan la calidad final y están provocando rechazos por los organismos sanitarios (por ej. de Brasil). La competitividad de la cadena vitícola no se resuelve sólo con tipo de cambio, es un trabajo de toda la cadena y son muchos puntos a mejorar en cada eslabón".

-Gran revuelo se vio la semana pasada en la Villa América y seguramente se extenderá a otros barrios. Desde hace algún tiempo, OSSE la empresa potabilizadora y distribuidora de agua en el Gran San Juan, colocó medidores en algunos domicilios a modo de prueba. Para completar el proceso, comenzó a elaborar simulaciones de boletas aplicando el canon por litro a la cantidad de litros consumidos. Se supone que en breve esos mismos montos deberán ser abonados por los clientes. Las cifras son tremendas. En algunos casos más de 2.000 pesos y en promedio unos 800 por mes. Ya hay gente trabajando para discutir el cálculo de esas facturas virtuales antes de que se conviertan en reales. Es sabido que mucha agua domiciliaria va a parar al arbolado público por falta de atención de ¿quién? ¿Cómo es la relación de OSSE con hidráulica y los municipios? En definitiva, puede que se repitan discusiones que se ven en las audiencias pública de Energía San Juan, donde se transparentan todos los números. Tampoco estaría mal reflotar la idea del diputado M.C. Héctor Arias de crear un EPRA (similar al EPRE) Ente Provincial Regulador del Agua.


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