Por Viviana Pastor
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“El comercio ya no depende del pago a los estatales”
Su papá y su abuelo eran comerciantes, tuvieron almacén y supermercados; pero a Juan Alberto González no le gustaba el rubro alimentos, así que decidió estudiar para Contador Público. “Pero antes había que trabajar para poder estudiar, así que entré a la Municipalidad de Chimbas y trabajé allí 5 años, mientras estudiaba”, contó González. Sin embargo, antes de recibirse abrió un local de calzado en su Chimbas natal, “Calzados Alberto”, así que cuando tuvo el título en la mano, ya era comerciante.
González tiene hoy dos sucursales y una próxima a inaugurar, es el presidente del Centro Comercial de San Juan, es vicepresidente de CODESA y miembro del Rotary Club.
“La idea del rubro calzado fue de mi padre, que me dijo: ‘no hay ninguna zapatería que se haya fundido, se funden los que administran mal’, así nació mi primer local. No me arrepiento para nada porque todo lo que tengo es gracias a los zapatos; como contador trabajé 6 meses y dejé la profesión para ser comerciante”, contó.
Al principio sólo le interesaba crecer con sucursales dentro de su departamento pero pronto advirtió que la competencia “también es buena”. Con esta filosofía, abrió un local en el centro de la Capital, “no soy de la idea de tener 20 negocios, sino pocos y bien rentables; hoy tengo dos sucursales y a punto de abrir una tercera también en Capital”, contó González.
Para este contador, sus negocios se sostienen sobre una base de clientes sólidos que tienen su cuenta corriente. “Vengo de un departamento donde somos amigos de los clientes, no son el cliente ‘número tanto’, sino que somos amigos y esa base se ha extendido y agrandado, eso hizo sólido a mi comercio”, confesó. Sin embargo admitió que las cuentas corrientes están destinadas a mutar hacia nuevas formas, ya que de a poco han sido sustituidas por las tarjetas de crédito. “La cuenta corriente subsiste en las provincias, porque en las grandes ciudades ya desapareció, el futuro es transformarlo en una tarjeta”, aseguró.
El rubro calzado es muy especial y ha cambiado en los últimos años, antes ingresaba mucho calzado del exterior, sobre todo de China y Brasil, pero con este cambio de política que promueve la industria nacional, se fueron cerrando las importaciones de calzado y esta situación tiene sus pros y sus contras. “Hay algunos fabricantes que supieron modernizarse o tecnificarse, me parece bien fomentar la industria nacional pero primero hay que tecnificar a los empresarios porque hoy nos encontramos con que no tenemos la misma calidad que estábamos vendiendo hace 2 años atrás. Y si bien tenemos los mejores cueros del mundo, no tenemos la mejor maquinaria. Hay fabricantes que han podido comprar esa maquinaria y los especialistas para enseñarles a los operarios acá. Pero hay un proceso en el cual tenemos que convivir con los productos que tenemos hasta que nuestros fabricantes aprendan a trabajar y a poder abastecer el consumo interno, que es alto”, dijo el comerciante.
El sanjuanino como consumidor de calzado siempre fue muy tradicional, según contó González. Antes, las temporadas llegaban con un año de atraso, en cambio hoy llegan al mismo tiempo que a Buenos Aires, ayudadas por los nuevos medios de comunicación. “Las zapaterías de las Provincia se han puesto a tono con lo que hay en el país y en el mundo, eso hace que todos podamos ofrecer los mismos productos”, contó.
El dirigente
“Uno llega a dirigir una cámara o grupo empresarial porque le gusta. Yo soy miembro del Centro Comercial de San Juan desde hace 20 años, aún sin tener comercio en la Ciudad, sino en un departamento como Chimbas”, dijo González. El empresario hace 10 años que integra la comisión directiva, estuvo 4 años de vicepresidente, durante la presidencia de Hermes Rodríguez, y desde hace 2 años es el presidente de la institución. “Uno llega porque le gustan las instituciones, yo integro varias porque creo que es la manera de colaborar. Acá no nos pagan sueldo ni nada. También soy vicepresidente de CODESA porque pienso que si uno se dedica a una actividad, se debe agremiar a esa actividad. Con ese criterio venimos luchando para que todos los comerciantes se sumen”, dijo.
Entre viajes y caminatas
Cuando González no está en alguno de sus negocios, viaja. “Tengo la suerte de poder viajar, conozco muchos países, China, Dubai, varios de Europa, el Caribe y casi toda la Argentina. Mi hobbie es viajar, incluso haciendo paréntesis en la dirigencia empresarial, porque es mi vida. Dedico muchas horas a trabajar pero las que puedo las dedico a viajar”, contó.
Para González uno de los beneficios de viajar es la apertura con la que se vuelve de cada país. “Cuando uno sale conoce otras cosas; acá estamos tratando de imponer cuatro liquidaciones al año que lo traje yo y no porque sea tan vivo sino porque hay cosas que vale la pena copiar y eso lo hace en Europa, primera y segunda liquidación porque de esa manera limpian el stock y se oxigena el comerciante, recibe plata fresca. Poder conocer otros sistemas de comercialización que funcionan en el mundo te permite modernizarte y ver para dónde van las tendencias”, señaló.
Mientras tanto, para distenderse en San Juan, González sale a caminar todas las mañanas, después de dejar a su hijo en el colegio. “Ahí abandono el celular y me voy al parque a caminar. Cuando era joven hice ciclismo y fútbol pero hay que reconocer los años y hacer las cosas que nos hacen sentir bien. Mañana cumplo 50 años”, dijo.
Juan Alberto está casado “por única vez, algunos van por la segunda o la tercera”, con Laura Beatriz, con quien tuvo 4 hijos: David, (24 años), María Laura (22), Pamela (20) y Nicolás (15). “Los más grandes están en la universidad, terminando su carrera, pero siempre trabajaron con nosotros en los locales. Ahora hay dos que trabajan con mi señora y conmigo, porque es una empresa familiar, sólo tenemos 14 empleados”, contó el dirigente.
Los chicos ven como una posibilidad continuar con el negocio familiar. “Ven que viven de eso. Acá a nadie se lo obliga, son dueños de hacer su vida, lo principal es que terminen sus estudios y luego que decidan”, apuntó el papá.
San Juan comercial
“La Provincia, con estas últimas gestiones, se ha desarrollado, ha cambiado. Hace 10 años atrás éramos una provincia que dependía exclusivamente de la administración pública y si cobraban los empleados públicos vendíamos todos, y si los municipales hacían paro sufríamos todos. Hoy eso no se da porque se ha diversificado y no es solamente la minería, por ahí dicen: ‘el día que saquemos la minería nos fundimos todos’. Yo creo que la minería hizo mucho, hizo que otras actividades vayan creciendo. Creció el turismo, que antes en San Juan no existía, no era nadie y hoy sí somos visitados por mucha gente. A mí me decían el otro día: ‘¿pero el turista te compra a vos?’ Y no, pero no importa porque deja plata en la Provincia, porque ocupa hotel, restaurante, y ahí sí hay gente que me consume a mí, esa plata es la que mueve la economía. Entonces tenemos que tratar entre todos de fomentar el turismo porque es una empresa distinta que nos trae otros recursos a la Provincia”, dice.
Y agrega: “Las mineras son muy importantes porque dieron un impulso muy grande a la provincia. ¿Cómo funcionan? Es cuestión del Gobierno que las controlen, pero son responsables del impulso a la Provincia, hoy tenemos un San Juan totalmente distinto al de hace 10 años cuando dependíamos de que la provincia pague los sueldos. No estoy afiliado a ningún partido, o sea que no es que obedezca a este mando ni a ninguno. Soy libre, porque para estar en una institución de este tipo tenemos que ser apolíticos”, dijo González.
Textuales
“Uno llega a dirigir una cámara o grupo empresarial porque le gusta. Yo soy miembro del Centro Comercial de San Juan desde hace 20 años, aún sin tener comercio en la Ciudad, sino en un departamento como Chimbas”.
“En este rubro atravesamos por un proceso en el cual tenemos que convivir con los productos que tenemos hasta que nuestros fabricantes aprendan a trabajar y a poder abastecer el consumo interno, que es alto”.