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viernes 24 de abril de 2026

Daños por heladas

Está en riesgo más de un tercio de la plantación de olivos

Son unas 9.000 hectáreas que se plantaron en los últimos años en departamentos del Este y Sur de la provincia. El gobierno estudia una ayuda para productores y diferimientos impositivos. Los pequeños buscan reconvertir. Por Viviana Pastor.
Por Redacción Tiempo de San Juan


Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

De las 24.000 hectáreas de olivos que hay actualmente en la Provincia, según las cifras del último informe de gestión del Ministerio de Producción (2011), unas 9.000 hectáreas están dañadas por las heladas ocurridas en los últimos 3 años, es decir un 37,5 %.
Esa superficie está en riesgo y podría ser reconvertida, en algunos casos, o abandonada, ya que  este cultivo no podría prosperar en esas zonas bajas de los departamentos 25 de Mayo, San Martín, Caucete, 9 de Julio y Angaco.
Desde el Ministerio de Producción están estudiando la forma de ayudar a los productores; los pequeños ya buscan la posibilidad de poder reconvertir al pistacho, pero el problema es para los diferimientos, que aglutinan la mayor cantidad de hectáreas, ya que el decreto 135/06 no les permite el cambio de cultivo.
“Estamos viendo distintas alternativas de solución, evaluando con los departamentos técnicos y con los organismos correspondientes, porque no depende de la voluntad del Gobierno Provincial. Sería irresponsable adelantar algo, estamos evaluando el daño, recibiendo a los representantes de los diferimientos afectados y notificando a los que no denunciaron pérdidas”, dijo la secretaria de Industria y Comercio, Sandra Barceló.
Aunque aún no saben cómo podrán ayudar, desde el Gobierno admitieron que hay una situación que no está dentro de los carriles normales, pero también saben que no es responsabilidad de los inversores.
“Desde el Gobierno somos conscientes de que no ha sido abandono de propiedad, sino un accidente climatológico. Por eso la provincia tratará de hacer todo los esfuerzos para poder justificar esa producción no alcanzada, no por su culpa, ni por desidia, ni porque abandonaron la propiedad, sino que fue por las heladas en la mayoría de los casos”, señaló la funcionaria.
Barceló evitó dar cifras, pero extraoficialmente se habló de al menos 6 diferimientos impositivos de olivos que han pedido poder reconvertir para no desaparecer y que el problema alcanza unas 9.000 hectáreas, sumados los pequeños productores.
El sistema de diferimientos impositivos, aplicado al sector agrícola, permitía hacer la inversión y diferir en el tiempo el pago del impuesto a partir de la puesta en marcha. Según contó la Secretaria, la mayoría de los 300 diferimientos que hay en la provincia, más del 90 %, están con su fecha de puesta en marcha o sea que ya están devolviendo el impuesto diferido. “La mayor parte de los diferimientos está en etapa de devolución” aseguró Barceló, lo que complica mucho la ecuación económica del inversor ya que está teniendo gastos en una tierra que no produce.
Los pequeños productores también tienen una situación complicada. El presidente de la Asociación de Pymes Olivícolas, Antonio Olivares, señaló que se barajan 3 opciones: Hay productores que pidieron un cambio de lugar para los olivos que hoy están en las zonas de heladas constantes. Otros están pidiendo que los ayuden a reconvertir el olivo al pistacho, porque éste último aguanta el clima y es la opción más económica. Y la tercera opción es la de quienes quieren pasar los olivos a vid, sobre todo en zonas donde no tienen problemas de agua.
“Todos son procesos largos, para el pistacho por ejemplo, tenemos que traer las semillas de Estados Unidos, capacitar a los técnicos, es un horizonte de 4 o 5 años”, dijo Olivares.
¿Cómo se llegó a esto?
Los diferimientos contaban con equipos de técnicos e ingenieros agrónomos, ¿cómo es posible que se plantara olivos en zonas no aptas? Carlos Pasquet, consultor de la firma Ciasa, explicó que cuando se comenzaron a plantar las hectáreas de diferimientos, en el ’94, no había estudios climatológicos en la provincia.
“No había conocimiento de las zonas, incluso hoy no hay estudios de clima, los únicos que hay son por causa y efecto-error, se plantaba, se helaron las plantas y ahora nos dimos cuenta de que no era la zona adecuada. Incluso hasta hace poco se ha seguido plantado en San Martín y no anda el olivo. En 25 de Mayo hay zonas en las que anda bien y otras no. Pero no hay estudios climatológicos para el olivo y todo se hizo en base a la experiencia y hubo ese fracaso”, aseguró Pasquet.
Incluso en la década del ’90 se comenzó a plantar a una distancia y ahora se hace a otra. También las variedades que se plantaban antes eran otras, lo que también señala que se fue aprendiendo sobre los errores.
“Hay zonas que con otras variedades podrían andar bien, pero por otro lado, la última helada fue de  -16º y si ese frío se da sobre una planta que además no estaba bien atendida es mucho peor el daño, lo mismo que si lo soporta una planta chica. La atención sobre las plantaciones venía mermando en algunas fincas por la baja rentabilidad que venía teniendo el olivo y eso pasa cuando la gente no entiende que se trata de un cultivo a largo plazo. Entonces se juntaron muchos factores para llegar a esta situación”, aseguró el técnico de Ciasa.

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