Fuentes inobjetables confirmaron a Mining Press que los dirigentes de los proveedores de la minería, recientemente divididos en dos entidades, sellaron el pasado fin de semana su reconciliación. El acto de amistad y de camaradería se daría a conocer públicamente en las próximas horas, probablemente con la presencia de personalidades de la política mineras y de las empresas del sector.
Mining Press te cuenta cómo fue la reconciliación de CASEMI
Según las mismas fuentes, resultó clave para este entendimiento - entre quienes se agraviaron a través de los medios, llegando a insinuarse otro tipo de acciones tras la fractura- la gestión de buenos oficios de políticos y otros exponentes de las fuerzas vivas (incluso la Iglesia Católica) con fluida llegada a dos bandos enfrentados.
Lo curioso, y de ribetes increíbles, es el escenario y el momento elegidos para montar la “mesa de diálogo” de CASEMI y OFECASEMI, las entidades distanciadas. La reunión, urdida en el mayor de los sigilos, se produjo tras varias negociaciones en el bar de la estación de servicio del ACA en El Encon, en el mismo límite de la provincia de San Juan con San Luis, ante la necesidad de buscar un lugar neutral para el encuentro.
La ansiada cita no fue bendecida por el clima ya que tuvo lugar el lunes 24 por la tarde, mientras el desértico paraje era azotado por ráfagas de 100 km/h de viento Zonda y una polvareda que tornaba imposible ver a más de un metro.
Entre mate cocido y semitas (tortitas sanjuaninas) el encuentro comenzó tenso, con reproches mutuos sobre el lugar de la cita, pensado por los mediadores entre “federales” y “unitarios”. El inicio de la charla fue difícil: “¡Qué lugar espantoso!”, dijo uno de los contendores. “Espantosos son ustedes”, replicó otro de los empresarios.
Según las mismas fuentes de información, la intervención eclesiástica bajó el tono tenso y permitió ingresar en otro clima: el de balances e inventarios que paulatinamente dieron paso a los recuerdos de gestas mineras vividas en conjunto. Al caer la tarde ya casi todo estaba dicho como para comenzar a coincidir sobre los beneficios de la unidad de posiciones y el trabajo en conjunto. En el apretón de manos del final se escuchó este diálogo entre los empresarios, al borde de la emoción:
-¿Sabés que DAHL significa “Dar Amor a los Hermanos de Lucha”?, dijo Rafael.
-¿Y sabés que DONNA quiere decir “Desde OFECASEMI Nunca Negamos Amor”?, dijoAlejandro.
En el crepúsculo, las dos comitivas de proveedores ex divorciados se estrecharon en un abrazo. Cada uno emprendió su camino, al Este y al Oeste, hacia sus respectivos festejos navideños. Entre sofocantes nubes de polvo, con la satisfacción de la unidad minera obtenida.