Un par de patines, una mochila de 12 kilos y la ilusión enorme de codearse con los mejores del mundo. Eso es todo lo que necesitó Brian Aguilar para viajar de Perú a San Juan en rollers, en la travesía más apasionante y desafiante de su vida. El joven de 20 años, integrante de la selección peruana, llegó a la provincia para disputar la competencia de downhill en Punta Negra, en el marco los World Skate Games que tiene a la provincia como una de sus anfitrionas. Mientras espera a su delegación, duerme en una carpa que instaló en una casa abandonada y se las ingenia para entrenar en el corazón de San Juan.
Vino patinando desde Perú y espera los World Skate Games en una casa abandonada
"Hemos recorrido más de 2 mil kilómetros en patines, ya que en algunos tramos nos han jalado. La idea de venir a San Juan patinando surgió por Anderson Zuluaga, deportista colombiano, quien lo había hecho desde Medellín hasta Lima. Él me hizo la invitación y acepté, no lo dudé. Mi familia me preguntaba si era en serio, que por qué le salía con cada cosa. Pero siempre he tenido el apoyo de mis padres y aquí estoy", comentó el joven a Tiempo de San Juan.
La aventura de Brian arrancó el 28 de agosto pasado, cuando partió de Lima en compañía de Anderson. Con su mochila a cuestas, partió desde su ciudad con destino a San Juan. En el medio, el desierto de Atacama, el trayecto más duro de todo el recorrido. "Nos habíamos quedado sin agua. En la noche nos tocó acampar y hacía mucho frío, había temperaturas bajo cero. Pero en la mañana ya el calor era infernal. Fue lo más difícil", comentó el deportista.
El downhill será una de las disciplinas protagonistas de los World Skate Games, y se desarrollará en el Dique Punta Negra, ubicado en el límite entre Zonda y Ullum. La competencia se disputará del 10 al 12 de noviembre.
A lo largo de la travesía encontró el apoyo y solidaridad de los turistas que se encontraban en la ruta. Ellos igual tenían provisiones y todo lo necesario para afrontar un viaje atípico: "Tenía mis patines, la mochila y buena energía para poder llegar. Tenía dos polos, pantalones, lentes, cepillo de dientes, ruedas de cambio para los rollers y bandas elásticas para poder estirar".
Brian llegó el fin de semana pasado a San Juan, sin hospedaje y sin anfitriones. El joven contó que está instalado con su carpa en una casa abandonada porque no tiene hospedaje y su selección recién llegará el 5 de noviembre. Pero agradeció la hospitalidad de unos amigos sanjuaninos que hizo en las últimas horas y se mostró sorprendido por la revolución que genera el deporte en la provincia. "Tienen gente muy buena. Es muy chévere esto de que se haga el Mundial de Patinaje en Latinoamérica y sobre todo en San Juan, provincia que apoya tanto el deporte", cerró.