Un sanjuanino más. Tadeo Monasterio (20) es el hijo de César (el DT de San Martín) y se encuentra haciendo estadía en San Juan. Es que forma parte del cuerpo técnico y por las tardes se convierte en jugador de vóley. Vive con 'su viejo' en Capital y en los días que no hay trabajo siempre son mates y partidos. "Me encanta compartir muchas cosas con él", le dijo en un mano a mano a Tiempo.
Tadeo Monasterio, un sanjuanino más: su función de analista, el trabajar con su padre y el vóley, su cable a tierra
Desde que salió la oportunidad de llegar a San Martín, la dupla Monasterio no lo dudó. Son hinchas del club por el pasado y ascenso que César consiguió a Primera en el 2007. Tadeo era apenas un bebé cuando el ídolo se lucía con la casaca de arquero. Ahora hay un regreso soñado y un presente que ilusiona.
"Mi función puntualmente es analizar a los rivales, como así también nuestros partidos. En los entrenamientos se hace lo mismo y se sacan los detalles cuando hacemos fútbol, pelota parada...", comentó Tadeo sobre su trabajo en San Martín.
Tadeo y César viven en Capital y en sus ratos libres son de mates, series y de muchos partidos: "En casa somos familia y en el club él pasa a ser mi jefe y yo un empleado más. Sabemos diferenciar las cosas, pero me encanta compartir muchas cosas con mi viejo".
Más allá de ser hijo y analista, es jugador de Vóley. "Se me dio por empezar a entrenar porque es lo que me apasiona y quiero hacerlo en cualquier lugar. El estar en UPCN fue un sueño desde que empecé, el venir a jugar acá, sabiendo que es el mejor club de vóley del país. Es un sueño de los que tanto tengo y ahora ponerme esta camiseta es muy lindo".
Sobre su estadía en San Juan y del club que lo vio desde bebé, Tadeo afirmó que 'fue como volver a un lugar del que nunca se fue':
"Siempre fue un sueño que tenía de volver a San Juan y de estar en el club que me vio nacer y ahora cumplirlo con mi viejo es todo. Era muy chico, pero un recuerdo que tengo muy presente y fugaz es la imagen de la Difunta Correa que está en la puerta. Cuando llegamos la reconocí y el entrar al club fue sentir como si hubiese pasado toda mi vida".
Por último, Tadeo aseguró que es hincha de San Martín y los partidos los vive a flor de piel. Describe que lo que siente por los colores es pasión única y pura.