Colaboración: La Excusa Deportiva
Pablo Tabachnik, el dueño de una década: "El gran disparador fue un golpe muy duro que recibí"
Este mes comienzan los Juegos Paris 2024 y 10 sanjuaninos recrean sus experiencias en los últimos 10 JJOO. En esta sexta entrega, un repaso a Pekín 2008.
Como millones de casos, Pablo Tabachnik comenzó a practicar un deporte por imitar a un hermano mayor. Rápidamente descubrió que en su 'zurda' había un talento especial, pero ni imaginaba todas las vueltas al mundo que iba a realizar gracias al tenis de mesa, considerado 'leyenda' a nivel nacional y el 'Señor de los Anillos' a nivel provincial, por ser el único representante hasta ahora en haber participado en tres Juegos Olímpicos, una marca que está por igualar en Paris 2024 el voleibolsita Bruno Lima.
El sanjuanino debutó con 22 años en un Juego Olímpico, en Sídney 2000, e hilvanó otras dos presentaciones, Atenas 2004 y Pekín 2008. Hoy, reconoce que no hubo mucho tiempo para que ese deseo fuera realidad. "Empecé a soñar con los Juegos quizás grande. El interés se despertó después de los Juegos Panamericanos del '95, cuando quedé muy cerquita en la clasificación para los Juegos Atlanta '96", afirmó el sanjuanino que quedó en un puesto de 'suplente'. Y el destino quiso que hubiese una baja pero el Comité Olímpico Argentino no lo inscribió y finalmente la plaza fue ocupada por un tenista de mesa de otra nación.
"El gran disparador fue un golpe muy duro que recibí. Hoy me parece que fue el real motor del porqué quererlo tanto, de intentarlo y de lograrlo. Y después hay algo muy particular, el lema 'Una vez olímpico, siempre olímpico' me parece que es real", resume.
"Haber podido alcanzar participar en Juegos Olímpicos, creo que primero es un orgullo, después es la satisfacción de haber cumplido con los objetivos que casi todos los atletas alguna vez nos trazamos", agrega,
Su debut en Sídney 2000 fue en la modalidad dobles masculino, junto a Liu Song. Era el primer argentino nativo en representar a Argentina y a esa alegría le sucedió estar presente en la edición siguiente, Atenas 2004, donde participó nuevamente en dobles y jugó en singles. "El primero fue el de los nervios y la ansiedad, o el descubrir. El segundo, la mística, la historia", evoca.
Y el tercero, Pekín 2008, donde jugó en singles, fue todavía más particular: "Para un jugador de tenis de mesa ir a jugar un Juego Olímpico en China es como la máxima, ¿no?".
Los Juegos de la XXIX Olimpiada se realizaron en la capital de la República Popular China, entre el 8 y el 24 de agosto de 2008. "Fueron unos Juegos donde China demostró no sólo su poderío deportivo ganando en el medallero, sino que me parecía que mostró todo su poderío al mundo, con los escenarios deportivos, con la fiesta de inauguración. Fueron unos Juegos increíbles", indica.
Tabachnik, el único sanjuanino que integró la delegación argentina de 138 atletas, celebró los logros nacionales en el medallero, que igualaron lo hecho 4 años antes: dos medallas de oro y otras 4 de bronce para ocupar el puesto 35 del medallero, entre 204 participantes. Las doradas conquistadas fueron en fútbol masculino (victoria en la final a Nigeria por 1 a 0, con gol de Ángel Di María) y ciclismo pista, con Juan Curuchet y Walter Pérez en la prueba Madison o americana. Las de bronce fueron para Las Leonas en hockey césped, Paula Pareto en judo, Carlos Espínola y Santiago Lange en vela (Clase Tornado) y el básquet masculino.
La experiencia de los dos Juegos anteriores le permitieron disfrutar todavía más el evento al sanjuanino, particularmente especial para su deporte. El jugador que también estuvo en 7 Juegos Panamericanos -ganando 6 medallas-, recuerda que el día que se pusieron a la venta las entradas, se agotaron. También, que China era favorito para ganar oro en la mayoría de las pruebas del tenis de mesa y estimaron que con esa cosecha pasarían al frente del medallero.
"La verdad, disfruté cada instante. La inauguración, con esa cantidad de fuegos artificiales, fue el 8 del 8 del 2008, un número mítico para los chinos. Tenían todos los condimentos para que sean unos Juegos muy lindos", señala y luego agrega la arquitectura del natatorio y del estadio del fútbol que construyeron para la ocasión como otros recuerdos imborrables.
Esos terceros Juegos terminaron de forjarle un aprendizaje a quien hoy es Secretario de Deportes de la provincia: "Si uno tiene ciertos deseos, y realmente los quiere, tiene que esforzarse, trabajar, y no digo que siempre se cumpla, pero sí que estás mucho más cerca de lograrlo si le pones todo lo que hay que poner. Eso enseña el deporte".
En París 2024 el voleibolista Bruno Lima igualará la marca sanjuanina de Tabachnik. "Ojalá participe en cuatro", responde cuando se le consulta sobre el récord que dejará de pertenecerle en exclusividad. Y agrega: "Lo de haber logrado tres Juegos, o los récords personales y demás, la verdad que quedan un poco en la anécdota, y obviamente que uno empieza a valorarlo mucho más con el tiempo, porque toma dimensión del esfuerzo o la cantidad de años que lleva: primero ser olímpico y mantenerse durante tres ciclos, a pesar de que intenté más ciclos y que estuve en la puerta de algunos. Uno termina valorando todo lo que es el recorrido de mantenerse en el alto rendimiento cuando toma distancia".
Cuatro definiciones
Su presente: "Lo que más disfruto es pasar tiempo con mi familia, con mis hijos, trato de ser un padre lo más presente posible. También, compartir tiempo de calidad con amigos y lo otro es estar vinculado al deporte. Por suerte puedo hacerlo hoy desde otro lugar, de mucha responsabilidad y de mucha repercusión".
Los 'No' que marcaron su carrera: "Creo que no hubiese hecho ni el quince por ciento de la carrera deportiva que tuve si no hubiese existido el hecho que el COA no me inscribiera para participar en los Juegos Atlanta '96. Fue lo más movilizador que me pasó".
Satisfacción personal: "En el deporte uno trabaja, programa para lograr ciertos sueños, pero cuando los está alcanzando está reprogramándose automáticamente en nuevos desafíos, me parece que eso es parte del alto rendimiento. Y poderlo mantener durante tantos años para mí es una satisfacción muy grande".
Ser olímpico: "Yo siempre digo que ir a un Juego Olímpico, aun cuando se haga en el medio del desierto, el desierto pasa a ser lindo, porque todo lo que se genera en torno de los Juegos, es maravilloso".