Lisandro no conoce barreras. Usa prótesis en su pierna derecha desde que tiene 9 meses y se dio maña siempre para todo. Vive junto a su pequeña familia en una zona de Rawson y su segunda casa es Unión, el club que le abrió las puertas y lo hace inmensamente feliz. Usa la 23 en la espalda, lo apodaron el 'Dibu' y es el dueño de los tres palos en su categoría. Una sorpresa y un golpe a la inclusión también en el Mundialito de Trinidad. Licha tiene sueños gigantes y va por todo: la historia del pequeño 'arquerito' Azul al que todos miran y admiran.
Licha tiene una pierna ortopédica y sueños gigantes: el 'arquerito' de Unión al que todos miran y admiran
El pequeño de 10 años vive junto a su mamá, su hermanito y abuelo en una zona de Capitán Lazo. Siempre van juntos para todos lados. Con esto del Mundialito, el día a día es acampe en las canchas donde le toque jugar y verlo disfrutar haciendo lo que más le gusta.
Lisandro nació de un embarazo congénito, que es una enfermedad o malformación que se presenta durante la gestación: "Desde los 9 meses tiene prótesis, viajé a varias provincias hasta que alguien de Córdoba pudo decirme como tratar el tema de mi hijo. Un día tome la decisión e hice todo. Con ayuda y algunos emprendimientos para la estadía en Buenos Aires, me lo traje caminando y desde ahí no paré más. Viajo todos los años cuando se necesita hacerle la prótesis completa", relató Jennifer a Tiempo de San Juan.
El empuje de mamá vale oro y la felicidad de Licha también. "Hay veces que la prótesis le queda chica (se la cambian cada 8 meses por su crecimiento) y hasta que consigo viajar y hago la colecta, él anda en la bici o silla de ruedas hasta que le llega la nueva. Es bastante cara, cuesta alrededor de 1 millón de pesos".
El pequeño es extrovertido y nunca se queda quieto. Una tarde como todas llegó al 12 de Octubre y desde ese momento que lo aceptaron pasó a ser su segunda casa. Hasta se convirtió en el apodado 'Dibu' Martínez: "Mis compañeros me dicen que atajo muy bien y que me quieren para siempre en el equipo", comentó contento Licha, mientras se preparaba para cambiarse e ir a jugar el partido del Mundialito,
"El club Unión me dio un oportunidad gigante de meterlo ahí, él siempre acompañaba a un sobrino a los entrenamientos y lo hacía en bici o en la silla de ruedas. A Licha siempre le ha gustado la pelota. Nunca le dije que no podía, siempre puede, a su manera, pero puede", aseguró Jennifer sobre las capacidades del pequeño arquerito del Azul.
Su mamá confirmó que nunca se queda quieto, siempre está arriba de la bici, la silla de ruedas o la patineta. Eso lejos de causarle temor dice que la enorgullece porque 'hay mucha gente que lo mira y admira por todo lo que puede hacer'. "Jugar con una prótesis es pesado, no es solo usarla. Se le vienen los bajones y hay que estar en su lugar".
Lisandro tiene sueños muy grandes y uno de esos se animó a contárselos a Tiempo: "Me gusta Unión y atajar, pero me encantaría estar en Boca", cerró sonriente y feliz el pequeño que usa la dorsal 23 como el Dibu Martínez.