Albano Martinazzo no había nacido cuando su padre José y su tío Daniel se consagraban campeones en el Mundial de Novara, en el ´84. Aun así, lo recuerda como si hubiese estado ahí. Su sobrino Donato, quien tiene su misma edad y apellido, también tiene presentes los hitos que marcaron sus tíos con el stick y la bocha. Pero no son los únicos con sangre de campeones. También están Juan Cruz, tercera generación de los Velázquez, y Lucas Bridge, hijo del arquero campeón del mundo en Brasil ´95.
La nueva generación de ilustres del hockey que visten la albiceleste
Los cuatros integran la nueva generación de ilustres del hockey sobre patines. Y eso no es todo. Los cuatro también forman parte de la preselección Sub-19, de la que saldrán los representantes que disputarán los World Skate Games, la competencia que reunirá a los mundiales Femenino, Masculino y Sub19 en San Juan. Si bien el entrenador Juan Manuel Garcés por ahora no confirmó los elegidos para el torneo ecuménico, los chicos mantienen las ilusiones intactas de poder iniciar el mismo camino que emprendieron sus antecesores, ya sea este año o más adelante.
“El apellido no me genera presión, sino orgullo. Mismo orgullo que me genera estar en la Selección. Tengo la ilusión de poder jugar con el Cantoni repleto, con mi familia en la tribuna. Ellos son los que ven el esfuerzo que hago al entrenar, aun cuando estoy muy candado. Mi sueño es quedar en la lista, la verdad es que es una mezcla de emociones”, aseguró Juan Cruz, quien heredó la pasión por el arco de su abuelo Francisco el “Gran Pancho” Velázquez.
Lucas también vive la previa con ansiedad. A diferencia de su papá Alfred, quien fue arquero mundialista, su fuerte está en convertir goles: “Cuando era chico, mi hermano Matías me dijo que iba a ser el arquero titular de la Selección y no me quedó otra que buscar una posición alternativa (risas)”. Y no erró en su advertencia. Sus hermanos, Matías y Facundo, también pasaron por la Sub-19 e integran la futura camada de la Mayor. Ahora el que no pierde las esperanzas de seguir los mismos pasos es el más chico de los Bridge: “Mi familia me dice que disfrute cada momento. Si me toca estar, mejor, y si no, voy a apoyar a mis compañeros".
Albano y Donato Martinazzo coinciden que el apellido es sólo una motivación personal. Sus tíos Raúl, José y Daniel son tres leyendas del hockey sanjuanino, campeones con la selección en diferentes mundiales. “No sé si hay presión, pero te motiva más a querer hacer las cosas bien. Yo veo videos de mi papá cuando jugaba en Reus, la verdad es que me llena de orgullo cómo lo trataba y quería la gente", apuntó Albano.
Donato agregó que: “No es un peso, pero dicen 'acá está Martinazzo' y saben que integras una familia famosa del hockey, y por eso surgen las ganas de querer superarte, porque sabés la historia y esfuerzo que hay detrás. Ojalá haya más Martinazzos en la selección, ahora o en un futuro”.
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