¡Qué carrererón! En una jornada donde el asfalto de la Quebrada de Zonda ardía y los fierros no daban tregua, el experimentado piloto sanjuanino demostró que los años no le pesan y que en su casa manda él. Fue una final del Top Race para el infarto, donde Fabián tuvo que batallar contra todos.
Fabián Flaque sacó chapa, voló en El Zonda y se subió al podio bajo el caluroso aplauso sanjuanino
El piloto del Top Race cruzó la línea en segundo lugar y trepó a las escaleras de los tres mejores. Marcelo Ciarrocchi se quedó con la competencia.
Desde el arranque la cosa se puso picante con un desparramo en las primeras curvas que dejó a varios masticando bronca afuera, pero Flaqué, con la experiencia de quien conoce cada bache del Autódromo Eduardo Copello, esquivó los problemas y se prendió en el lote de punta. En uno de esos momentos, la punta parecía una quimera, especialmente cuando el cordobés Marcelo Ciarrocchi mostró que tenía un misil y aprovechó un hueco para saltar al liderazgo con una tremenda.
Pero el sanjuanino no se achicó ni un poquito; se mantuvo ahí, agazapado, esperando el error ajeno. Cuando Grosso se pasó de largo en la tradicional "Viborita", Fabián no perdonó, metió el auto y se puso como escolta, haciendo delirar a la tribuna que no paraba de gritar su nombre.
Los últimos cinco minutos fueron para alquilar balcón: Flaqué le tiró todo el 'camión' encima a Ciarrocchi, lo buscó por adentro y por afuera, y hasta intentó el zarpazo final en la última curva, pero por apenas medio segundo no pudo coronar la hazaña.
Al bajarse del auto, con la transpiración en la frente y la emoción a flor de piel, se fundió en un abrazo inmenso con su familia. "Estoy muy feliz de correr acá, es impagable", dijo emocionado.