Fabián Seguín está apoyado a las vallas en la línea de meta. Con el micrófono en mano, muy pegadito a la radiomoto con la que recorrió un poco más de 100 kilómetros en la primera etapa de la Vuelta a San Juan 2025, empieza a narrar con precisión y emoción el final de la carrera. La escena podría parecer una más de las tantas que "Pity" ha protagonizado en el ciclismo, pero esta vez tiene un significado especial. Hace apenas un mes, el el relator sanjuanino estaba en terapia intensiva, enfrentando uno de los momentos más difíciles de su vida. Hoy, con el mismo entusiasmo y amor por los pedales, demuestra que las verdaderas pasiones no solo trascienden obstáculos, sino que también pueden ser la fuerza que impulsa una increíble recuperación.
Estuvo en terapia intensiva hace un mes y hoy está subido a una radiomoto: Fabi Seguín, un apasionado del relato y el ciclismo
La increíble recuperación de una de las voces más emblemáticas del ciclismo sanjuanino. "Fue un llamado de atención lo que me pasó y me lo tomo con seriedad, pero nadie quiere perderse la Vuelta", expresó.
"Fue un llamado de atención lo que me pasó y me lo tomo con seriedad, pero nadie quiere perderse la Vuelta", contó Fabián. La historia de su recuperación es impresionante: tras una fuerte deshidratación y una gastroenterocolitis, estuvo cinco días en terapia intensiva. Y a pesar de aquella difícil situación, hoy está subido nuevamente a su moto, como si nada hubiera pasado.
"Estaba en mi cuarto día de terapia, ya mejorando, y le dije a mi compañera que me llevara a la radio. ¡Quería escuchar la carrera! Pero claro, me dijeron que no podía. Yo me quería poner los auriculares en la terapia", recordó con una sonrisa, mientras, sin perder su característico optimismo, sigue adelante con el trabajo en Radio La Voz. "Tenemos un compromiso con el ciclismo. Estar al frente, acompañar a la gente, cómo no me voy a perder la Vuelta de San Juan", agregó.
Seguín es un hombre que lleva décadas transmitiendo ciclismo, desde aquellos primeros días en los que, casi por casualidad, se subió a un móvil junto a Ricardo Rodríguez. En 2003 su vida dio un giro y desde entonces, su voz se convirtió en símbolo de cada carrera, desde Radio Sarmiento, pasando por Radio Colón, hasta llegar a Radio La Voz, donde se consolidó como una de las figuras de la radio deportiva.
"Ya tiene nombre, ya tiene dueño", expresa con firmeza durante el embalaje final en lascompetencias, una frase que, sin saber muy bien cómo, se convirtió en su sello dentro de las transmisiones. Su pasión por el ciclismo desde niño lo llevó a ser lo que es hoy: una voz inconfundible.
Este año, al frente de su equipo en Radio La Voz, continúa transmitiendo junto a grandes compañeros como Raúl, Benja y Damián Rivero. La vida le dio un respiro y, después de su recuperación, sigue demostrando que la fuerza interior y amor por el oficio puede más que cualquier cosa.
"Hoy estamos viviendo un presente muy bueno en lo laboral, en los compañerismos", reflexionó Fabián.