La crisis que atraviesa Estudiantes de Río Cuarto sumó un nuevo episodio que enciende aún más las alarmas. En las últimas horas, la institución confirmó la separación de un grupo de futbolistas del plantel profesional por situaciones que, según el comunicado oficial, “no se alinean con la entrega, el compromiso y los objetivos deportivos” del club. ¿Quiénes son?
Escándalo en un equipo de Primera: borraron a un ex Boca y a medio plantel por "falta de compromiso"
El club cordobés decidió tomar una fuerte decisión disciplinaria en un contexto deportivo crítico. Hay tensión interna, cuestionamientos y un panorama que complica cada vez más la permanencia en la máxima categoría.
Según trascendió, son diez los jugadores apartados del elenco cordobés: el ex Boca Wanchope Ábila, Tobías Ostchega, Tobías Leiva, Renzo Bacchia, Tomás Olmos, Nicolás Morro, Fernando Bersano, Agustín Morales, Jeremías Ramponi y Mauro Molina. A partir de esta determinación, los futbolistas deberán entrenarse de manera diferenciada, en una medida que podría extenderse por tiempo indeterminado.
La decisión fue tomada por la dirigencia en conjunto con la secretaría técnica y se da en un momento clave de la temporada, a falta de tres fechas para el cierre de la fase regular y con el mercado de pases en el horizonte. El escenario abre interrogantes sobre el futuro de los jugadores involucrados, que incluso podrían no volver a vestir la camiseta del club.
Detrás de la medida disciplinaria hay un trasfondo de conflicto interno. Según se pudo saber, algunos integrantes del plantel habrían cuestionado decisiones tanto de la dirigencia como del entrenador interino, Gerardo “Toro” Acuña, lo que terminó de tensar una relación que ya venía desgastada.
Este nuevo capítulo se suma a un presente deportivo muy delicado. El equipo se ubica en el fondo de la tabla de promedios y también de la general, con apenas cinco puntos, lo que lo deja en zona de descenso. En lo que va del año, apenas logró una victoria —ante Huracán— y viene de sufrir otro golpe tras quedar eliminado por penales de la Copa Argentina frente a San Martín de Tucumán.
Con un clima interno convulsionado y resultados que no acompañan, el panorama en Río Cuarto es cada vez más complejo. La dirigencia apostó por una medida fuerte para intentar reencauzar el rumbo, pero el desenlace sigue siendo incierto.