La voz del Pollo Vignolo se hace escuchar en el espacio comercial de casi tres hectáreas. Mientras los trabajadores cargan y descargan cajones de verduras y frutas, están con el oído prendido al enorme parlante negro que está en la puerta que da a la calle Buenaventura Luna. Otros están con la mirada puesta en los dos únicos televisores que hay en toda la feria: uno de ellos está fallando y se ve lluvioso, razón por la que sus dueños no se dan por vencidos y mueven de un lado al otro la antena buscando señal.
De la lucha por tener señal en la tele al poco movimiento por el Mundial
Argentina está ganando con gol de Lionel Messi y en la Feria de Capital todo es felicidad y tranquilidad. Hay poco movimiento pasadas las 7 de la mañana, aún así los cientos de trabajadores no paran de trabajar. "La gente vino temprano, a las seis de la mañana. Todos querían desocuparse temprano para ver el partido", cuenta una de las empleadas del lugar.
De repente se escuchan un par de gritos. Es por el empate de Arabia Saudita y en el puesto de "El Grandote" nadie puede ocultar el malestar. De repente se acercan al televisor unos diez trabajadores, casi sin poder creer lo que estaba ocurriendo Lusail, donde la Selección Argentina hacía su estreno en el Mundial de Qatar.
"Lo vamos a ganar", dice uno de los fanáticos, esperanzados en que el equipo de Lionel Scaloni pueda reaccionar tras el gol rival. Lo que ocurre después es todo lo contrario: llega el segundo tanto de los árabes y en la feria hay pura desazón y desconcierto.
La tele sigue, la radio también. La esperanza, más latente que nunca: "Eso recién empieza, vamos Argentina".