En el Desafío de las Estrellas, los pilotos no fueron los únicos protagonistas. En el Circuito San Juan Villicum, los mecánicos demostraron que, en esta carrera especial del Turismo Carretera, la velocidad no solo se mide en la pista. El video de la jornada deja claro cómo, en cuestión de segundos, un equipo puede cambiar una rueda y cargar combustible con una precisión quirúrgica, mientras el rugir de los motores y el calor de la competencia se sienten a centímetros.
Cuando los mecánicos se roban el show: cómo se vive una parada en boxes en el Desafío de las Estrellas
La agilidad, la precisión y la coordinación de los equipos en boxes marcaron la diferencia. El combustible y los cambios de neumáticos fueron las estrellas silenciosas de una final súper exigente.
La 9ª edición de la prueba trajo un reglamento renovado que abrió un abanico de estrategias: grilla invertida y por sorteo, parada obligatoria para cambios de neumáticos, libertad total en el uso de combustible y boxes cerrados durante las neutralizaciones. Un combo que puso a la logística y a la táctica en el centro de la escena, haciendo del combustible la “variante estrella” de la tarde.
La final, más exigente que en ediciones anteriores, tuvo 50 vueltas -25 más que una carrera regular y 15 más que la del año pasado-, con una duración aproximada de 1 hora y 35 minutos. Y como si fuera poco, el premio también fue mayor: el ganador se llevó 50 puntos en lugar de los habituales 40.
Durante la competencia, todos los pilotos debieron ingresar a boxes entre las vueltas 10 y 30 para cumplir con dos procedimientos obligatorios: recarga de combustible y cambio de neumáticos del lado derecho. La organización determinó que cada piloto entrara según un sorteo que los dividió en tres grupos (A, B y C). Además, si el Auto de Seguridad entraba en pista, la calle de boxes se cerraba, obligando a reacomodar sobre la marcha las estrategias.
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