Hace dos años San Juan se paralizaba con el clásico de selecciones más importante del mundo: Argentina-Brasil. La provincia era epicentro del cruce de dos equipos que llegaban con sus máximas estrellas, por un lado Lionel Messi y por otro, Vinicius Júnior. Lo que estaba sucediendo no era habitual y quizás, hasta irrepetible. Era tanta la euforia que el Gran San Juan estaba saturado de fanáticos y no eran solamente sanjuaninos. De todos los rincones del país llegaron primero a las inmediaciones del autódromo El Villicum para adquirir las entradas y después, al Estadio del Bicentenario, donde más de 25.000 almas fueron testigos presenciales de la clasificación que luego condujo a la tercera estrella.
A dos años de Argentina-Brasil en San Juan: de la locura por una entrada a la clasificación que condujo a la tercera
La capacidad hotelera en San Juan estaba al 100%. Estaba lleno hasta el hospedaje extra hotelero, lo que es alojamiento no formal como segundas residencias o departamentos, gente que alquila por plataformas. En ese entonces se calculaba la presencia de 15.000 turistas exclusivamente por el partido de Eliminatorias. Era realmente un boom turístico.
La prensa de todo el país también estaba concentrada en la provincia, e incluso medios de otras partes del mundo posaban sus ojos en lo que ocurría en un pedazo de tierra de casi 800 mil habitantes. Entre las imágenes que más se viralizaron estaban las de la venta de entradas, que se tuvo que adelantar por causa de fuerza mayor: estaban previstas ser vendidas a partir de este lunes 15 de noviembre, sin embargo terminaron habilitando las boleterías en la noche del domingo.
Esa noche, la cola de autos que esperaba en inmediaciones al recinto de Albardón, era de 5 kilómetros. Más de 30 mil hinchas se agolparon en la zona desde el sábado por la noche, a pesar de que la apertura de las boleterías estaba programada para el lunes. En el lugar hubo corridas de los hinchas para poder conseguir su entrada. De hecho, muchos de ellos abandonaron sus autos y emprendieron la "huida" hasta la puerta del autódromo para no quedarse sin su entrada.
Los ánimos continuaron alterados las horas siguientes a la venta de entradas. La visita de la albiceleste y verdeamarela era exprés, pero la euforia era desbordante. En el arribo de los planteles en vuelos chárter durante la tarde y la noche del lunes fue una locura, sobre todo en el Del Bono Park, donde una multitud esperó por Messi y el resto del plantel argentino.
San Juan también quedaba en los libros de historia como el recinto que albergó la clasificación al Mundial de Qatar 2022, donde los dirigidos por Lionel Scaloni se consagraron campeones (el partido con Brasil terminó 0-0). Inolvidable.
Aquí también nacía una anécdota desconocida entre Messi y Scaloni. "Después de Brasil, lo llamo antes de que se vaya a París. Lo que se venía era muy difícil. Estábamos transmitiendo algo muy grande. Y él me dice ‘hay que seguir, qué importa’ y eso me dio un golpe anímico tremendo". Tenía que tener esa charla y con su respuesta me di cuenta que algo se estaba haciendo bien. Esa es una historia que me gustaría que todos la sepan”, contaba el entrenador post consagración en Qatar.
Inolvidable.