Por Germán Rosales
El encuentro de rugby que recordará a dos sanjuaninos desaparecidos
Rugbiers desaparecidos. Dos palabras que más de uno jamás pensó en unir debido a los preconceptos que se generan en esa disciplina. Sin embargo, es el deporte en el que más atletas argentinos sufrieron las aberrantes torturas que realizaron durante la última dictadura cívico-militar en nuestro país. Si como estás leyendo. El rugby encabeza la triste lista de jugadores desaparecidos con 151 personas; ocupando el 70% del total de 215 personas.
Esta verdad comenzó a salir a la luz gracias al trabajo silencioso de una sanjuanina, quien poco a poco empezó a investigar con el objetivo de conocer los rugbiers secuestrados por el solo hecho de pensar distinto. Muchos de ellos estaban escondidos y su único entretenimiento eran esas dos horas que duraban los entrenamientos. Ni hablar del fin de semana cuando jugaban y disfrutaban del partido y tercer tiempo. Luego, entre las sombras luchaban por sus ideales poniendo el riesgo sus vidas.
Carola Ochoa lleva más de 5 años recorriendo el país para hablar sobre un tema que siempre incómoda; pero siempre debe ponerse como prioridad para no repetirlo nunca más. Y es así como ella logró armar la lista en la que hay 151 atletas que pasaban varias horas empujando en una amasadora, con los hombros rojos, raspones por doquier, cortes en las orejas y en nariz.
Carola con la simpleza que lo caracteriza habla pausado mientras reflexiona sobre su investigación: "Tenía mucho prejuicios sobre este deporte como todos. Cuando empecé lo hice como una demostración que ellos también ocultaban pero pasó todo lo contrario. Los rugbiers me abrieron la puerta y me acompañaron en todo momento. Entonces descubrí que el mundo del rugby es otra cosa y es verdad que es diferente a todos y mucho se debe a los valores que emana una pelota ovalada dentro y, sobre todo, fuera de la cancha".
Gracias al aporte de dos leyendas del rugby argentino, Carola pudo llevar adelante con su investigación: "Sin lugar a dudas que Eliseo Branca y Santiago Gómez Cora fueron fundamentales en esto. Ambos me pidieron que no lo haga partidario y estuve muy de acuerdo porque al hablar de los desaparecidos lo tenemos que hacer sin banderas. Es una necesidad que nos debemos como país reconocer una parte muy dolorosa y en la que muchos jóvenes se animaron a cambiar el rumbo para que las cosas cambien y podamos tener un futuro mejor".
La sanjuanina contó cómo fue ese encuentro con el mismísimo Chapa Branca: "Recuerdo que hicimos un plenario en la Plata y le escribí por las redes sociales. Él me respondió y me preguntó si era apartidario. Le contesté que sí y me dio la palabra que iba a viajar. El encuentro era un sábado y leí en los diarios que Eliseo estaba en Santiago del Estero. Pensé que no venía. Pero él terminó a la noche, agarró su auto y emprendió el viaje. Me acuerdo que llegó a las 8 am de la mañana. Ese día llovía con mucha intensidad, se acercó y se presentó. Después, me dijo que esto era una cuenta que tenía que saldar en vida y siempre estuvo al lado mío en todo momento. Cada club que voy, Chapa llama para que me den la información que necesito para identificar a los jugadores".
Ochoa dio detalles sobre el torneo: "Es la cuarta edición que lo realizamos. Esta vez será en Bariloche en el estadio Municipal de la cuidad durante el 7 y 8 de noviembre. La entrada es libre y gratuita con la inclusión del tercer tiempo. Es la primera vez que una Unión provincial (Alto Valle) nos acompañará. Es un paso muy importante porque mi sueño es que la UAR lo auspicie. Estoy convencida que es cuestión de tiempo y entiendo la paciencia de los dirigentes en tomar esta decisión".
Con respecto a los rugbiers sanjuaninos que desapareción, Carlota detalló: "Son dos y ambos jugaron en equipos de la provincia. Uno es Guillermo Adilio Rodríguez. de "Aguilas Doradas" (hoy Caucete Rugby Club). El otro es Jorge Eduardo Malberti Risso de Club Amancay. El primero fue fusilado por la Triple A en Campana (Bs.As) el 12 de abril de 1975 y era militante de la Juventud Peronista y de la UOCRA. El segundo fue secuestrado-desaparecido en Alta Gracia, Córdoba, el 27 de marzo de 1976 cuando se la llevaron descalzo y con una funda de almohada como capucha de su casa. Él participaba en asambleas estudiantiles, repartía volante y había participado del centro de estudiantes en la facultad, bajo las banderas de la Juventud Universitaria Peronista (JUP)".
La sanjuanina hizo una reflexión sobre el deporte: "El rugby es el única disciplina que vi que se compromete con la sociedad. Entra a la cárcel a las villas, a todos los ámbitos. Acá conocí gente fascinante y es un mundo en el que nunca me arrepiento de haber ingresado. La gente es pura pasión que no busca un fin económico ni levantar banderas políticas. Todo lo hacen para dejar un legado en esta vida. Eso es el rugby, no el estereotipo que otros piensan".