Aquel fugaz paso por el Pueblo Viejo en 2007/2008 lo marcó en todos los sentidos. Con 21 años y 1.68 metros de altura, Martín Iván Bravo se topó con un club que le dio la chance de explotar su capacidad goleadora y de encontrar el amor en los ojos de una sanjuanina, Yanina Fernández, hoy su esposa y madre de sus dos hijos, Martín Jr. y Mía. Es por eso que al referirse al club sanjuanino lo hace de una manera muy sentida, casi como si fuera propio. No habla de San Martín, habla del `Verdinegro´.
Bravo y su regreso al Pueblo Viejo: `Me emociona volver a vestir la verdinegra´
“En San Juan apostaron por mí cuando Colón no me tenía en cuenta, me dieron la posibilidad de mostrarme y estoy agradecido. Tenía ganas de volver y me puso muy contento cuando me llamaron. Estoy con muchas ganas de entrenar, de estar en el equipo. Mi señora es sanjuanina y también está contenta de volver”, señaló a Tiempo de San Juan desde el aeropuerto internacional de la Ciudad de México, donde al mediodía de este lunes partió hacia Argentina.
El delantero explicó que tras el llamado de la dirigencia, no dudó en aceptar la propuesta. Sobre todo porque sintió que había cumplido un ciclo en el fútbol mexicano y que era su hora de volver a su país. En México, Bravo jugó en el Club Universidad Nacional, León, Dorados y Santos Laguna. En el país azteca fue campeón en dos oportunidades con la Universidad y convirtió, con las 4 instituciones, 56 tantos en la máxima categoría de aquel país.
“No fue nada fácil dejar México. Tuve muchas alegrías, pasamos por un montón de momentos y siempre nos recibieron súper bien. También conseguí títulos y fui feliz, pero sentí que mi etapa había terminado. Me llevo las mejores de las impresiones, dejé todo en los clubes que estuve y me supieron querer. Hoy me siento más maduro y completo para encarar mi etapa en Argentina, en San Martín".
Bravo se sumará al Santo el martes 26, día en el que tendrá su primer contacto con Walter Gastón Coyette. “Me dijeron que es una gran persona y un técnico muy bueno. Seguramente podré hablar con él y ponerme a sus órdenes. Tengo la ilusión de aportar y de ayudar al equipo a estar en lo más alto de la tabla, a quedarse en Primera".
El delantero sabe que ahora enfrentará una situación parecida a la de 2008, año en el que San Martín estuvo bajo las cuerdas por el promedio. En aquella oportunidad Bravo anotó 9 goles y se convirtió en una de las revelaciones del fútbol argentino, también supo ganarse el corazón de los simpatizantes a pesar de la breve estadía. Mientras que para San Martín se esfumó el sueño de permanecer en Primera y descendió de categoría. “Sé que vamos a estar entre los últimos lugares, pero me ha tocado pasar por esa situación y tengo la experiencia para encararla de la mejor manera. Todo va a depender de nosotros para salir de la parte baja”.