Su participación contra Olimpo fue decisiva. Justo para el día del arquero, Luis Ardente brilló. O ardió. “Estoy tranquilo y contento”, así resumió el capitán de San Martín cómo vive su momento de gloria, no sólo en su métier atajando sino también convirtiendo penales.
Ardente, ardiente
Ardente, una de las figuras de la Superliga, habló con Tiempo de San Juan tras el partido clave que le dio el sábado a San Martín la victoria de visitante tras 6 meses de amarga espera, convirtiendo un penal y atajando otro. El dato más relevante es que es el goleador de su equipo con 5 goles de penal, una performance pocas veces vista en el fútbol.
Cuando le preguntan si vive su mejor momento, dice “estoy contento, más que nada por haber ganado un partido importante, ser útil para el equipo. Pero tranquilo, no hay que volverse loco y tratar de seguir haciendo las cosas bien y seguir aportando al club”.
¿Cuál es la clave para atajar y convertir? “Hay que estar tranquilo”, responde. Y agrega que “es todo un trabajo en equipo que te dan las claves para ejecutar. A la hora de patear trato de pensar, de estar frío, ver quién es el otro arquero para saber cómo patear. El cuerpo técnico te da todas las herramientas de saber cómo ataja y cómo patea cada uno, sus defectos y sus virtudes, no es sólo mi caso sino todo en conjunto”.
Y se le dio casualmente el sábado que era su día. San Martín logró un triunfo trascendental en Bahía Blanca frente a Olimpo, derrotándolo 2 a 0 con goles de Ardente y Barceló y mandando a su rival a la segunda categoría del fútbol argentino. Sobre por qué es el elegido del equipo para patear los penales apunta "justo era uno de los jugadores con más experiencia en el club, dentro del plantel renovado”.
Pero cuando su plantel ganaba 1 a 0 en Bahía Blanca, el árbitro cobró un segundo penal. El custodio de los palos del Santo le cedió un tiro al uruguayo, que logró convertir y así sacarse la "mufa". Ardente analiza por qué lo dejó patear: “los delanteros viven del gol, al no tener tantos los delanteros piden siempre, y por lo bien que había jugado Facundo, creo que fue un premio para él”.
También se declara “contento” con ser el tercer arquero con más atajadas en la segunda parte de la Superliga, después de Augusto Batalla (Atlético Tucumán) y la figura del momento, Franco Armani (River). “Me deja contento de saber que ver el trabajo de uno, que se esfuerza al máximo”, dice el verdinegro. Con tanto nivel, ¿se ilusiona con Sampaoli? “Estoy tranquilo, pensando en Lanús”, responde hablando de lo que se viene el sábado en el Hilario Sánchez.
Y concluye: “siempre me gustó Navarro Montoya, su estilo, pero mi estilo no es el mismo, es el estilo Ardente”.