ver más

sábado 25 de abril de 2026

Godoy Cruz y San Lorenzo: sólo hay lugar para uno en la final

La definición de la Zona 1 quedó reducida al Tomba y al Ciclón; igualados en 30 puntos, en las próximas dos jornadas se definirá quién batallará con Lanús por el título
Por Redacción Tiempo de San Juan

No se detiene, ni sugiere frenar su marcha. De un mal comienzo, con derrota ante Central y casi sin rematar al arco, a este presente de ilusión. Un sueño impensado desanda Godoy Cruz, que hace cinco meses atrás apenas tenía combustible para terminar en el puesto 22 entre 30 equipos; hoy, está a dos pasos de clasificarse para definir el título del Torneo Transición. Una reinvención futbolística, con una idea que prendió con rapidez en un plantel que tiene en la ausencia de recambio y un fixture con un clásico en la última fecha, los puntos débiles.

Positivo: el mensaje, los nombres. La contratación de Sebastián Méndez fue el punto de partida. Un técnico de perfil bajo, que se inicio en San Lorenzo y más tarde bajó a clubes del ascenso, le dio las características al equipo. Con un presupuesto modesto, el ingenio y el ojo clínico del conductor, salió a la luz. Construyó una estructura que a lo largo del recorrido sufrió pequeños retoques, porque Godoy Cruz es un equipo que sale de memoria: nueve futbolistas jugaron entre 13 y 14 encuentros, una señal de que los ejecutores tomaron la idea desde el comienzo. "Es un gran grupo y de un gran grupo se puede formar un gran equipo", resalta el técnico.

Tratamos de disfrutar el momento, porque esto no se da todos los días. Será difícil que se nos escape, pero si se nos escapa sabremos que dejamos todo (Facundo Silva, volante de Godoy Cruz)

Godoy Cruz venía golpeado y Méndez, desde el convencimiento, le impuso una personalidad ganadora. Es un conjunto con carácter, que rescató los mecanismos para sobreponerse a resultados adversos; asimiló los golpes y los reconvirtió en una fuerza arrolladora. Los nombres propios también hacen a la actualidad, porque apellidos que deambulaban por la cancha hace unos meses atrás, se potenciaron: Pol Fernández tomó protagonismo; Zuqui es capitán y el corazón; la remozada zaga central que conforman Danilo Ortiz y Diego Viera es efectiva; Rey resultó un arquero confiable y la fórmula Ayoví-Morro García desarticula rivales.

Negativo: el recambio y el último paso. Que apenas 14 futbolistas hayan estado presente en más de la mitad de los partidos es un síntoma de las escasas alternativas de jerarquía que dispone Godoy Cruz para desandar el camino. Resolver la ausencia del Morro García, cuando reciba a Belgrano, será toda una prueba para los mendocinos: el goleador uruguayo ya dejó una vez la formación, ante Gimnasia, tras la expulsión con San Lorenzo, y su reemplazante fue Javier Correa, que apenas tuvo acción en tres cotejos. Definir frente a San Martín, de San Juan, de visitante, es otro de los exámenes, desde el temple, que deberá sortear para llegar a la final.ß

San Lorenzo. Hizo el clic, pero lamenta el pasado

De arremetida, con una racha que invita a sostener la ilusión, San Lorenzo hizo desaparecer los fantasmas que lo acosaron durante la Copa Libertadores para reencontrarse con su mejor versión en los capítulos finales del Torneo Transición. Un plantel que resistió a las críticas y defendió el ciclo de un director técnico que leyó lo que pedía la estructura, más allá de los gustos personales y la filosofía de juego que buscó poner en marcha, aceleran el pulso en el Bajo Flores; la floja diferencia de goles, el mayor contratiempo.

Positivo: cambió y resulta insoportable. La rápida eliminación de la Copa Libertadores empujó a San Lorenzo a renovarse, fortalecerse puertas adentro. Y lo hizo de la mejor manera: con triunfos y enseñando una imagen de equipo recuperado del golpe que a punto estuvo de hacer estallar el ciclo Guede. Cambió la estructura, cambiaron los resultados y también cambió el entrenador, que optó por protegerse, empleando un método de juego más cercano a lo que fueron los días del Patón Bauza como conductor, que lo que intentó impulsar mediante sus ideales.

La confianza no se perdió nunca. Empezamos el año ganando un título, pero es difícil mantener ese nivel. Hoy estamos bien, con ganas e ilusión de pelear hasta el final (Matías Caruzzo, defensor de San Lorenzo)

La estrepitosa derrota con Quilmes provocó el clic y la victoria en Mendoza, frente a Godoy Cruz, lo puso definitivamente en carrera. La experiencia es una ventaja, porque este plantel, con algunos pequeños retoques, fue campeón de América; y los que se sumaron -Cerutti y Angeleri, entre los titulares con mayor rodaje- le aportaron jerarquía. Hoy la estructura tiene solidez defensiva y a Torrico siempre alerta para frenar el peligro; equilibrio entre los volantes con el histórico tándem Mercier-Ortigoza; desequilibrio individual en Cerutti; panorama e inteligencia en Belluschi, y a un definidor en su máxima expresión: Blandi. El goleador convirtió en los últimos tres juegos y su presencia en el área asoma temible para los rivales. Camino a paso firme, con la esperanza de que la presión resulte insostenible para Godoy Cruz.

Negativo: gritos de desventaja. Es el pasado más que el presente quien condiciona al Ciclón en la pelea por ganar la Zona 1 y jugar la final del Torneo Transición ante Lanús. Fueron aquellos pasajes donde el equipo se mostró nublado para generar juego y con escaso poder de fuego para lastimar lo que hace que hoy se lamente. Los empates con Huracán y Gimnasia y las derrotas frente a Arsenal y Quilmes le minaron el espíritu, lo desestabilizaron y le impiden emparejar a los mendocinos, que con la abultada diferencia de goles hacen una diferencia que, al final del recorrido, puede ser abismal.

Lo que le queda: visitará a Colón en la penúltima fecha y será local contra Banfield en el cierre.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar