San Lorenzo, Instituto y el viento Zonda. Fueron tres los que jugaron en el partido de 16avos de final de la Copa Argentina en San Juan. Saúl Laverni dudó hasta último momento, pero finalmente decidió dar inicio al partido, pese al tremendo temporal de viento que se vivía en el estadio del Bicentenario.
Con tremendo viento Zonda, San Lorenzo dio vuelta el partido
Los entrenadores tapados con capucha, papeles que volaban para todos lados y la pelota que se volvía indomable. En ese escenario, Instituto arrancó con viento a favor. Y golpeó rápido. A los 7 minutos, lateral en el cotado derecho del ataque de la Gloria, la pelota cayó al área para Pablo Magnín, que ganó con el cuerpo, giró ante la marca y cuando quedó cara a cara con Sebastián Torrico definió bárbaro, con gambeta y toque de zurda.
En el festejo, recordó a Diego Barisone, el futbolista de Lanús que falleció en un accidente automovilístico y con el que compartió plantel en Unión.
El trámite del partido siempre estuvo desnaturalizado por el intenso viento que hacía remolinos y alteraba cualquier situación normal. San Lorenzo estuvo cerca del empate en una jugada que arrancó Cauteruccio, tocó con Buffarini y luego intentó definir el delantero sin precisión.
Para el segundo tiempo, el cambio de lado le dio viento a favor al Ciclón. Y la respuesta llegó rápido. Una gran triangulación por izquierda entre Cauteruccio, Sebastián Blanco y Emannuel Más terminó con un toque suave del lateral izquierdo para poner el 1-1.