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martes 7 de abril de 2026

“El Carozo”, una leyenda

Con huella en Laboulaye y la Esquina Colorada

Mario Balmaceda, personaje ilustre del Barrio Patricias Sanjuaninas, fue un delantero de los ´60 y 70’ que supo convertirse en gloria del Sporting Club de Laboulaye (Córdoba) y J.B. Del Bono. Una historia de anécdotas, goles y un amor botinero. Por Carla Acosta.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan

A sus 71 años los recuerdos de su pasado futbolero le afloran con un toque de nostalgia. Sus inicios en el Club Mariano Moreno, su paso por el ‘Bodeguero’ y luego su exitosa, pero corta, estadía en el Sporting Club de Laboulaye (Córdoba), son algunas de las imágenes que aún están grabadas en las retiras de Mario Balmaceda, para muchos "Carozo”. 

Retirado ya del fútbol, un poco acongojado por su salud, aún sigue añorando aquellos años de gloria con la redonda. Sobre todo sus inicios, aquellos que fueron el puntapié para alcanzar tantas alegrías dentro de la cancha. "Empecé en la Liga de Rivadavia con Mariano Moreno. Después me invitaron al Club Sol Naciente, en donde surgió la invitación de jugar en Del Bono. Tenía 16 años. Yo sé que mi papá me dijo ´te va a ir a buscar, Miguel Peña, porque quiere que juegues ahí”. 

Aquella invitación fue larga y quizás una de las mejores en su vida. Pasó 8 años (1960-1968) jugando para el equipo de la Esquina Colorada, en donde pudo conseguir campeonatos sanjuaninos y la dicha de compartir vestuario con otros grandes del fútbol de los ´60, como Villalba, Abaca y Muñoz, entre otros. "Arranqué en Primera. No tengo divisiones inferiores ni nada de eso. Recuerdo que me pagaban los entrenamientos y algún premio. Eran unos $50 pesos, que hoy no es nada pero en aquella época servía para el tercer tiempo, para la hora del mate”, relata Mario, quien en ese entonces laburaba junto a su mamá en un estudio de abogados.
 
Vistiendo la camiseta del Bodeguero también tuvo la dicha de estar en la Selección Sanjuanina durante el Campeonato Argentino.

Otro momento imborrable fue la experiencia en el Sporting Club de Laboulaye a fines de los ´60 y principios de los ´70. Sólo cuatro años le bastaron para alcanzar tres títulos y la idolatría de todo el pueblo. Es que el morocho sanjuanino conquistó a todos con sus dotes de goleador y su porte de ganador, que le sirvieron también para integrar hasta la Selección de Laboulaye. Aunque hoy un poco humilde no se reconoce una gloria del club cordobés, su esposa María del Carmen, a quien conoció gracias al fútbol, lo afirma con convicción: "Allá es un ídolo. Siempre lo han llevado de un lado para el otro, incluso los rivales lo invitaban a festejar sus campeonatos. Todo el mundo lo conoce. Hace poco fuimos y cuando bajamos del ómnibus le dice un chico ´Balmaceda, usted es mi ídolo. Cuando era niño lo yo iba a ver a usted´”. 

Justamente a María del Carmen la conoce en Córdoba. Confesa mujer futbolera, cuenta que iban todos los partidos a alentar a Sporting, mucho antes de conocer al pintón delantero. "Un muchacho de San Luis, amigo de la familia, llega un día y dice ´ha llegado un negro sanjuanino a trabajar al banco y dicen que juega muy bien al fútbol´ Nos conocimos y nos pusimos de novios”, cuenta ella. 

El Sporting fue su última vez en el fútbol: un infarto, a los 30 años, lo retiró de las canchas. "Lo tomé bien, sin drama”. Después lo hizo de forma amateur, hasta hace tres años, que el corazón le dijo basta otra vez. 

Un "Ilustre” del Patricias Sanjuaninas

"Carozo” nació en el extinto ‘Callejón’ Alaniz, pero se crió en el Barrio Patricias Sanjuaninas, a tres cuadras de la cancha de Sportivo Desamparados, uno de los rivales de toda la vida del Bodeguero. Lo conocían y querían todos, una prueba de ellos es el reconocimiento que le hizo la Municipalidad de Capital hace pocos días. Sobre el fútbol, cuenta que en el barrio todos lo conocían de las canchas y no se salvaba nunca de las chicaneadas de los Puyutanos. "Me cargaban todos. Salía de mi casa vestido de civil, cosas bonitas me decían (risas). Me conocían todos”, dice.

Duelo de camisetas en los Balmaceda

Mario, hincha de Racing, San Martín y Del Bono, tiene seis hijos junto a María del Carmen, todos, excepto María Esther, futboleros. El tema es toda una cuestión en la familia, sobre todo cuando llega el fin de semana y los sentimientos por los clubes afloran como nunca. Es que Martín y Guillermo son de Racing; Jorge de Boca; Pablo de River y Gerardo de Independiente. Y su vez los cinco también simpatizan por los colores de Sportivo, San Martín y el Bodeguero. "A veces no pueden ver los partidos juntos”, cuenta su esposa María del Carmen. 
 

TEXTUAL

"Antes el fútbol era amor, hoy los profesionales que ganan cualquier cantidad de plata no manejan bien la pelota”.
"El partido que más recuerdo fue con Del Bono, cuando le ganamos a Colón 3 a 2 con tres goles de cabeza mío”.
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