Por Carla Acosta
Contento y con grandes expectativas, así se mostró el sanjuanino Rodrigo Quiroga de cara a un nuevo desafío con la Selección Mayor de Vóley. El receptor, que viene de vestir la camiseta del Maringa (Brasil), charló de todo con este medio: la posibilidad de compartir la albiceleste con su hermano Gonzalo y la incorporación de Julio Velasco como DT, entre otros temas.
“No veo la hora de entrenar junto a mi hermano”
De compinche a compañero
Una de las tantas sorpresas que le trajo el 2014 fue la posibilidad de compartir equipo con su hermano, quien actualmente la rompe en el Dream Team universitario de Estados Unidos. “Es posible que estemos juntos y para los dos sería un sueño hecho realidad. Estuvimos en todas las selecciones de base y cuando él estuvo en la mayor nunca coincidimos. No veo la hora de entrenar con mi hermano”, destacó Rodrigo.
Velasco, el sueño mayor
La incorporación de Julio Velasco como flamante DT del equipo argentino significó un desafío importante para él. El sanjuanino destacó la experiencia del entrenador y aseguró que esperan crecer como grupo: “Es una gran persona e indudablemente va a ser una etapa de mi carrera, como la de todos, en la que vamos a crecer mucho. Tiene mucho para darnos y tenemos que tratar de responder de la mejor forma. Nosotros estamos abiertos a aprender cosas buenas”.
La “dura” Word League
A fines de mayo comienza la Liga Mundial y el local aseguró que, si bien en su grupo no hay grandes potencias, se jugarán partidos duros y parejos. “El D es un grupo difícil. A Alemania no le pudimos ganar en los últimos años y tenemos la espina clavada de ese rival. Francia mostró un recambio importante de jugadores y el año pasado demostró lo bien que está cuando le ganó a Brasil en su casa. Será una liga dura, como todas”, remarcó.
Palpitando el Mundial
La competencia ecuménica, que se desarrollará del 30 de agosto al 21 de septiembre en Polonia, es sin dudas el gran reto de este año. Según el mayor de los Quiroga, será un torneo diferente al de Italia 2010: “En el anterior Mundial hubo recambio importante en el equipo y a nivel de posiciones no nos fue como queríamos. Creo que este año nos espera un gran torneo, con una organización como la de Polonia que promete ser muy buena. Tengo muchas ganas de jugarlo. Sé que va a ser un grandísimo evento”.
Su futuro ¿nuevamente en Brasil?
El sanjuanino terminó hace poco la temporada en el club Maringa y confesó que, si bien no se cumplieron los objetivos esperados desde lo deportivo, anhela quedarse en el club brasilero aunque haya propuestas desde el exterior. “Fue un año duro e inesperado en Brasil. Aún tengo que esperar para saber sobre mi futuro. Ojalá me toque quedarme. Aunque no fue positivo desde lo deportivo, encontré gente y una ciudad espectacular”, señaló.
Su visión sobre el vóley argentino
Dijo que lo ve en crecimiento aunque apuntó que bajó el nivel debido a la fuga de jugadores nacionales al exterior. Sin embargo, sin desmerecer al vóley nacional, analizó que el hecho de que los argentinos jueguen afuera fortalece al combinado nacional: “Enriquece mucho al equipo porque los pibes vuelven de Europa con otra cabeza y visión. Necesitamos tener al equipo jugando en un gran nivel y no lo digo porque en Argentina no se pueda”.
Su retiro en Obras
Es uno de sus grandes anhelos: volver a San Juan y retirarse del deporte vistiendo la camiseta del club de sus amores. Aunque no dio fecha, aseguró que lo entusiasma mucho la idea de volver a las canchas locales. “Mis últimos años van a ser en San Juan. La idea es armar un proyecto importante en Obras. Sería bárbaro, ¿quién no quiere jugar en casa, en el club y con la camiseta que uno ama?”, dijo.