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martes 28 de abril de 2026

Una semana para olvidar

El descenso más doloroso

Exequiel Illanes, jugador de Atenas de Pocito, fue operado de la fractura expuesta de peroné en la pierna derecha que sufrió el domingo 23 de febrero y desde la cama vivió el martes 25 la pérdida de categoría del Mirasol. El volante confía en volver a jugar y ascender con su equipo. Por Jorge Balmaceda Bucci.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Jorge Balmaceda Bucci

Si le hubiesen comentado con anterioridad a Exequiel Illanes todas las ‘pálidas’ que iba a tener que afrontar en menos de una semana, seguramente hubiese optado por dormir de un tirón para despertar en una realidad más amena. Y es que el futbolista de Atenas de Pocito fue el triste protagonista de una fractura expuesta de peroné –que le provocó Andrada, jugador de Argentino de Mendoza, en el choque del domingo 23 de febrero-. Y, dos días más tarde en total estado de reposo para no agravar su situación, sufrió a través de la radio la victoria de Trinidad ante Villa Obrera, la cual decretaba matemáticamente el descenso del cuadro Mirasol.

La realidad le mostró su cara más fea a este joven de 20 años, que empezó a darle a la pelota en las escalas inferiores de Trinidad, pasó por Alianza y defendió durante un año y pico la elástica de Rosario Central. Después de jugar en el ‘Canalla’, Exe –como le llaman- dio descanso a los botines para terminar el secundario. Con 17 años, este estudiante de Educación Física, volvió al césped debutando en la primera de Atenas, conjunto con el que este año se estrenó con toda la ilusión del mundo en el Argentino B. Una entretenida carrera que en menos de 72 horas se nubló, entre lesión y descenso, por los cuatro costados.

Exequiel, que el jueves último pasó por el quirófano –“la operación salió 10 puntos”- asumió su presente con entereza y apoyado en su empuje natural –el mismo que demuestra dentro de la cancha- aseguró que tiene todas las pilas puestas para reaparecer lo más rápido posible. “En el momento del golpe no sentí nada, pero cuando vi que tenía el pie para un lado y la pierna para el otro me entró la desesperación. No sentí tanto dolor, pero ver el hueso salido me impresionó mucho. Pero bueno, lo más difícil ya pasó y ahora toca poner la cabeza en positivo para recuperarme cuanto antes y volver a jugar”, dijo el volante, quien tiene por delante un tiempo de rehabilitación que ronda los 5 meses.

“Tenemos un gran equipo y ya hemos demostrado que podemos ascender. Sabemos que es difícil, pero con esfuerzo y trabajo tenemos chances de volver al Argentino B”, expresó el joven Illanes,
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