Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan
“San Juan se parece a mi pueblo porque duermen siesta”
Es oriundo de Pigüé, pueblo de la provincia de Buenos Aires que no supera los 15 mil habitantes. Lo describió como chiquito, en donde todos se conocen, la principal fuente de trabajo es el campo y señaló que allí también duermen siesta como en San Juan, un clásico para él. Chocho por el presente que vive, el delantero de San Martín Leandro Gónzalez (28) habló de lo cómodo que se siente en tierras sanjuaninas, de su vida, de su familia y del fútbol.
“Mi pueblo es muy similar a esta provincia. Es tranquilo, de gente buena y trabajadora. Además, duermen siesta y la gente sale tarde a la calle, algo que me agrada mucho. Con mi hija (Isabella) y mi señora (Carla) salimos a pasear y recorremos los viñedos. Me gusta y me acomodé rápido”, comentó el goleador del Verdinegro.
Sin embargo, no deja de extrañar a su gente, en especial a su papá Jorge, su mamá Rosa y hermanos Alejandro y María Sol. Todos ellos se dedican desde hace 20 años a la venta de zapatillas y ropa, algo en lo que nunca incursionó el deportista por estar concentrado 100 % al fútbol: la pelota es el eje de su vida. “Mi familia es futbolera y yo heredé esa pasión de mi papá, que jugó en la liga de mi pueblo”, destacó.
Leandro dio sus primeros pasos en el Club Sarmiento de Pigüé a los cinco años y se fue a los 16 siendo figura y goleador en el equipo mayor. Probó suerte en Chacarita Juniors, en donde jugó en 5ta división, y luego pasó a Olimpo de Bahía Blanca, club que le abrió las puertas a la máxima división del fútbol argentino tras el ascenso del 2006. Después, vistió las camisetas de Racing, Estudiantes y Colón.
Pero para llegar a la cumbre tuvo que hacer grandes sacrificios, como abandonar la escuela en plena secundaria. La decisión de dejar los estudios y dedicarse por completo al fútbol fue un tema duro en su familia. De hecho, lo definió como “lucha” lo que vivió con su padre, quien le inculcó siempre el estudio. “Le dije a mi familia que lo mío no eran los libros sino la pelota. Fue una lucha con mi papá pero por suerte pude convencerlo. Cuando debuté en Primera le regalé la camiseta de Olimpo y cumplí el objetivo que le planteé en un principio”, señaló el goleador. Sin embargo, hoy tiene el deseo de tener el título en sus manos aunque en esta profesión dijo que “es difícil porque no tenés un lugar fijo”.
Hoy su presente está San Juan, con los colores verdinegros y con el objetivo del “ascenso a Primera”. González, quien llegó para reforzar al equipo en la B Nacional, es el goleador con 4 tantos y es el artillero de la pretemporada con 2 goles en los amistosos ante Unión de Santa Fe y Banfield: “Estoy contento por haber marcado y estoy preparándome de la mejor manera para el arranque del torneo. El DT es quien decide quién será titular, pero me veo con chances por cómo terminé el año pasado y cómo arranqué este”.
González x 3
-En su infancia jugó al vóley e hizo atletismo.
-Se considera una persona que vive el día a día.
-Contó que fue con 16 años cuando se decidió a ser futbolista profesional.