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miércoles 15 de abril de 2026

con el pan bajo el brazo

Marcos Figueroa, el que lo hizo posible

El delantero del Verdinegro disfrutó al ascenso a Primera a punto de ser papá de Allegra, junto a su novia Paula. Un presente redondito, entre pañales y goles. Por Carla Acosta
Por Redacción Tiempo de San Juan
Ante Ferro se dio el gusto de hacer un gol, de dar la vuelta en el Hilario Sánchez y de festejar el ascenso a Primera en compañía de su novia Paula (23) y de una bella pancita de siete meses. Relajado, de sport y acompañado por dos de sus tres mujeres, el goleador verdinegro Marcos Figueroa (24) habló del presente redondo que vive en lo futbolístico y en lo personal. "Estoy muy feliz porque pudimos lograr el ascenso y en mi caso al lado de mi familia. Es un año hermoso, de los mejores. Va a quedar en el recuerdo no sólo por lo que logré con San Martín sino por la llegada de Allegra, mi segunda hija”, comentó emocionado. 

Marcos está de novio con Paula desde hace dos años y, según contó, estaban buscando la llegada del bebé. Este año se dio la chance de ser padres, transitando los seis meses que estuvieron en San Juan entre pañales y goles. "La verdad es que no tenía muchas ganas de venir a San Juan. Justo estábamos en Bahía Blanca cuando lo llamaron y yo decía ´ ¡por favor, que no se le dé, que no se le dé!´. Pero verlo a él anímicamente bien, que le hayan dado la posibilidad de la titularidad y que lo haya demostrado, ya que para mí es el mejor jugador, me pone muy feliz. Encima acompañar esto con goles, es increíble”, destacó Paula.

Ella se considera futbolera y fan número uno de Figueroa. Sabe de fútbol, ve fútbol y hasta opina cuando le toca pasar los domingos en casa y prendida a la tevé. Es fana de Belgrano de Córdoba a pesar de ser oriunda de Bahía Blanca y mientras Marcos vista la camiseta verdinegra, alienta a morir al equipo sanjuanino. "Cuando jugaba en Rafaela me vio en la cancha empapada, con una lluvia torrencial. No me importa en dónde juegue, siempre lo voy a alentar. Y cuando nazca la nena, lo haré con ella”. 

A pesar de las altas temperaturas, bancó a su pareja y estuvo en el ascenso junto a su pancita en las tribunas del Hilario: "En donde lo vea triunfar a él a voy a ser feliz. Ya no soy de ningún club más que de donde juegue él. Tengo una alegría inmensa porque sé del esfuerzo o qué hizo para llegar donde está y sé que todavía le falta más. Se lo merece. Sé que va a llegar mucho más lejos”. Marcos, con el babero puesto, respondió "disfruté mucho de su presencia y se lo agradezco siempre. Cuando hice un gol se lo dediqué a ella y a mis hijas”. 

El goleador del plantel Verdinegro -5 tantos en la B Nacional- es papá también de Alma de 6 añitos con su anterior pareja. La llegada de su primera princesa fue cuando era muy joven, a los 19 años. "Con Alma tuve una experiencia linda. Fui papá a pesar de que era chico. La amo con toda mi corazón. Creo que lo lindo de ser padre es que te gusta tenerla siempre, todo el tiempo, y el enseñarle lo bueno de la vida”, expresó. A pesar de que ya tiene experiencia con los pañales, contó entre risas que no es su mejor faceta y prefiere la mamadera. 

Sin dudas, la vida le sonríe al jugador nacido en Pérez, Rosario. Es que sumado a la llegada de su hija Allegra también está el ascenso con el equipo sanjuanino, ese que pareció tambalear por un momento pero que finalmente se logró. "Al ascenso lo estaba disfrutando desde antes, de cuando hicimos el 2 a 0 a Ferro. Verle la cara de felicidad a mis compañeros y escuchar a toda la gente cantando fue muy lindo. Siempre pensamos en nosotros, jamás prestamos atención a cómo iban los otros partidos. A pesar de todo pudimos salir adelante”, comentó Figueroa, quien empezó con el fútbol en el club Las Palmeras de Pérez y después hizo inferiores en Rosario Central.
Ahora está de vacaciones y a la espera de más festejos, entre ellos con sus ocho hermanos, con sus padres y amigos de la infancia. 

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