El sudor y el sacrificio de terminar un día agotador en la cosecha para después ponerse los botines y frente a los terribles calores, salir a entrenar, dieron sus frutos. No saben si volverán a la cosecha pero son concientes que el ascenso con Atenas de Pocito al Torneo Argentino B les cambiará la vida por completo. Los hermanos Bronvale, Fabio (28), Wilfredo (25), Kevin (24) y Paul (22), viven un momento mágico, el de disfrutar de un ascenso histórico para los Mirasoles y el de descansar, después de mucho tiempo, de la pala y la gamela.
Jugar al fútbol es más que una pasión para ellos. Es sacrificio puro ya que debido a los humildes sueldos que siempre tuvieron en el deporte, se vieron obligados a salir a trabajar y ganarse el pan de todos los días. En la última temporada, trabajaron en la cosecha aún sabiendo que después de cada jornada, venían los entrenamientos duros y los partidos reñidos.
Oriundos de La Rinconada, sin dudas llevan el fútbol impregnado en la sangre. Desde chiquitos jugaron en el club que los vio nacer junto a la pelota y, desde hace cuatro años, lo hacen juntos. Son hijos de José, entrenador de las inferiores, y de Ana, quien es ama de casa. Además, tienen cuatro hermanos más, Rodrigo y Eduardo, ambos futbolistas de las inferiores, y Cintia y Emilse. Sin dudas, una familia que respira aire pocitano y transpira los colores amarillo y negro, los cuales representan el ferrocarril San Martín.
Son pibes humildes y la tuvieron que luchar para poder llegar a este presente. Si bien, desde hace cuatro años juegan al fútbol juntos, por separado hace rato la vienen remando. Willy es el único que llegó a vestir otras camisetas, la de Unión de Villa Krause y Sportivo Desamparados. Sin embargo, los cuatro tienen el corazón en Pocito y producto de eso, ahora, tras ganarle a Tinogasta en una reñida definición, hicieron historia y pasaron ser símbolos de la institución.
“Son sensaciones únicas las de compartir momentos dentro de la cancha. Es un momento lindo ya que sabés que es tu hermano quien defiende en cada pelota los colores de la camiseta. Estoy orgulloso de mis hermanos”, dijo Fabián, el más grande de los varones y quien es papá de otros dos Bronvale, Solange y Bautista, este último promete ser parte de la dinastía futbolera.
Todos se criaron con la pelota bajo el brazo. José, el papá de los cuatro, fue también jugador de Atenas y hoy es el encargado de las divisiones inferiores del club, el cual tiene a cargo a más de 50 chicos. Es por eso que el fanatismo por los Mirasoles es tan grande.
A leguas se nota que son una familia súper unida, la cual comparte los asados, cumpleaños y desfortunios que cualquier persona tiene en la vida. De hecho, cuando el equipo jugó con Tinogasta en Catamarca, los papás y Willy, quien se cortó los ligamentos de la rodilla y no pudo estar en la final, acompañaron desde la tribuna. “Fue muy lindo ese partido, por el ascenso y porque mis papás estaban emocionados y no paraban de llorar. Igual, les dije que no lloraran porque lo que pasó fue producto del esfuerzo que hicimos”, comentó el mayor de los hermanos.
Paul, el más chico, es el único que rota en su posición de mediocampista. En tanto que el resto son titulares indiscutidos y fundamentales en el esquema del DT Luis Pallaroni. De hecho, todos menos Willy, quien está lesionado, no se tomarán vacaciones y jugarán el Torneo Oficial del fútbol sanjuanino.
Los entrenamientos continúan y las alegrías también. Mientras tanto, sueñan y palpitan su primer partido en la nueva categoría. Imaginan sus enfrentamientos con, por ahora, Sportivo Desamparados, Del Bono, Alianza, Trinidad y Villa Obrera. Claro, con un estadio colmado de hinchas.
“Es un plus tener a los equipos sanjuaninos. Vamos a representar de la mejor manera a Atenas en el Argentino B. Esperamos tener un buen año y defender los colores del club”, señaló emocionado Wilfredo, quien tendrá que ser operado y estará unos meses en recuperación.
Los cosecheros del fútbol
Willy, Fabio, Kevin y Paul Bronvale son hermanos y jugadores de Atenas de Pocito, equipo con el que hace días ascendieron al Argentino B. No sólo comparten el sentimiento por el fútbol, sino que también las extensas jornadas en la cosecha.
Por Carla Acosta.
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Movida patrimonial
Por Miriam Walter
Santas razones para no demoler la historia: la cruzada por las ruinas de la Iglesia de Trinidad
Naturaleza pura
Por Redacción Tiempo de San Juan
Filmaron a un puma comiendo un caballo en una ruta sanjuanina
En Rawson
Por Redacción Tiempo de San Juan
Quiso robar una jaula con un pájaro y un inodoro, y la Policía lo salvó de que lo lincharan los vecinos
Opinión
Por Natalia Caballero