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jueves 30 de abril de 2026

ocurrencias

Los apodos más curiosos del deporte sanjuanino

Enterate cuáles son y el por qué de esos motes. Por Carla Acosta
Por Redacción Tiempo de San Juan


-FUTBOL

“Luto”: El enganche de Unión, Alfredo Molina, comentó que tiene dos versiones de su apodo: una es porque sus tías le pusieron así por su color de piel (morocho); el otro es porque su hermano, quien falleció, le decía “lu, lu”, y después le agregó el “to”.

“Pichu”: El volante del Azul, Alexander Lucero, en su infancia hacía básquet y fue ahí cuando su papá le puso “Pichi”, por el conocido basquetbolista Campana. Con el tiempo quedó “Pichu”.

“Rebo 4”: A Iván Salinas, de Sportivo Picón, carrilero por izquierda del equipo, lo llaman sus compañeros así por su parecido a Nazareno de Peligro Sin Codificar.

“Tubime”: Al arquero suplente del club pocitano, Ismael Martínez, le pusieron ese apodo porque desde chiquito le decía a la madre que lo subiera a los brazos y en vez de decir “subime”, decía “tubime, tubime”.

“Yayirobe”: Sergio Castro, también de Picón, se ganó ese mote por su parecido al personaje de Dragon Ball Z.

“Monstruito”: En Árbol Verde también hay apodos y Miguel López, delantero, es uno de los que se ganó ese mote desde chiquito.

“Thamí”: A José Luján, mediocampista también del equipo arbolito, lo apodaron así por el camerunés que jugó en Boca.

“Mambo duro”: Marcos Lozano, jugador de San Damián, tiene un grupo de música que se llama así y es por eso que en el club le pusieron ese seudónimo.


-CICLISMO

“Bam Bam”: Al ciclista, integrante de la selección nacional, lo bautizaron así por su parecido físico, sobre todo en los brazos, con el pequeño personaje de Los Picapiedras.

-“Caníbal”: El periodista de Radio La Voz, Fabián Seguin, le puso ese apodo al pedalista Cristian Romero por cómo se le transforma la cara a la hora de correr.


-MUNDO MOTOR

“Gomita”: El piloto de la Clase 2 del Zonal Cuyano, Ariel Persia, se ganó ese apodo por su papá, a quien le decían “Goma”.

 “Puchi”: Al endurista Alberto Ontiveros lo apodó su papá. Según contó, su padre le puso así por una película de la década del ´70 que se llamó un “Pichu campeón”.

“Guapo”: Sergio Cerdera, también del ambiente del enduro, sus amigos lo apodaron así porque cuando trabajaba en turismo, según ellos, vendía viajes por su “facha”.

-RUGBY

“Tapir”: Los chicos de Huazihul le pusieron ese mote al pilar Germán Zanetti por el animal amazónico.

“Grinch”: A Juan Leales, fullback de San Juan Rugby, le pusieron ese rótulo en la Secundaria. Dice que quedó así por su parecido con el famoso personaje de la película.

“Caballo”: Juan de la Plata, tercera línea de Huazihul, es otro de los que fueron bautizados por familiares. Su papá José, conocido en el ambiente de la ovalada, le puso así por lo brusco que es al jugar al rugby.

“Potito”: Marcelo Bufagni, centro del San Juan Rugby, se ganó esa etiqueta desde chico por su mamá Estela. Está más que claro el por qué.

“Pistón”: David Pez, jugador de la Universidad, se ganó ese sobrenombre por su potencia, como el motor de un auto, en el rugby.

-VÓLEY

“Feta”: A Gonzalo Quiroga, que juega en la UCLA, le quedó ese apodo por su delgadez desde chico. “Feta de queso” le decían. Luego quedó “feta”.

“Mumy”: A Demián González, de UPCN, le dicen así por la momia. En los viajes largos duerme con las manos cruzadas al pecho y eso le significó una cargada para toda su vida.

 

-HOCKEY SOBRE PATINES

“Chupa”: A Oscar Oviedo, de Olimpia, un compañero del club lo pilló fumando cuando era chico y le dijo que le pusiera cualquier apodo con tal de que no dijera nada de lo que había hecho. Quedó así. 

“Flecha”: Federico Fornasari, de la UVT, quedó así por sus ex compañeros de Olimpia que ante su delgadez, lo bautizaron como “flecha”.

“Chinchilla”: El papá de Ignacio Lloveras, de la UVT, tenía un criadero de chinchillas y eso causó que sus compañeros de la escuela lo apodaran así.

-“Percha”: Marcelo López, jugador del SEC, sabe que quien lo apodó así es el papá de un amigo del hockey, “Chula” Marimont, pero no sabe el por qué. Igual le da gracia.

“Tetera”: A Gerardo Fili, de Bancaria, su papá lo bautizó así por su fuerte temperamento cuando era chico.

 


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