Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan
De día el fútbol, y de noche Felicidad
Es fumigador en Medio Ambiente pero además, con 35 años tiene la suerte de estar al lado de sus dos pasiones: la música y el fútbol. Gastón Luna, defensor de la Primera de Marquesado, es el trompetista del conjunto Felicidad desde hace siete años.
Sus antepasados siempre estuvieron ligados a la música y mucho más al ritmo tropical. El futbolista heredó su gusto por la trompeta gracias a su abuelo Gregorio. Su curiosidad por la música y por el instrumento comenzó desde chico. A los 12 años de edad tuvo su primera experiencia con la trompeta, cuenta Gastón como si hubiese sido ayer. Mientras que su papá, más conocido como “Piruco”, es el cantante y compositor del conjunto Felicidad desde hace 40 años, ¿cómo no transpirar música? “Cuando yo nací, mi viejo era músico. Siempre iba a ver las actuaciones de ellos y me gustaba mucho”, contó.
Cuando sus padres se dieron cuenta del talento del joven con la trompeta, lo mandaron a estudiar al Conservatorio de la Universidad Nacional de San Juan. Allí, se dedicó tres años, en dos etapas, a practicar y aprender cosas nuevas sobre el instrumento. En más de una oportunidad fue integrante de la orquesta de la Universidad y se subió al escenario del Auditorio Jun Victoria para deleitar a los presentes. Un sueño hecho realidad.
Sin embargo, su pasión por la pelota le impidió seguir con los estudios. Desde los 10 años jugó en Marquesado, su casa de toda la vida. Fue creciendo y así mismo, convirtiéndose en un jugador profesional. Pasó por Árbol Verde y San Lorenzo de Ullum, y en la actualidad transpira los colores de su primer equipo.
El amor y la perseverancia pudieron más. Hoy Gastón, casado con Claudia Vallejos y con dos hijos, Gabriel y Carla, no sólo trabaja de fumigador sino también se da el gusto de seguir con los entrenamientos y partidos y también con los ensayos y shows de la banda.
En la mañana, el trabajo; en la siesta, los entrenamientos junto al equipo que limita en el fútbol local; y en la noche, se da tiempo para estudiar y ensayar junto a la trompeta.
“Ahora toco en la banda que admiré desde chico. Muchas veces acompañé a mi padre a los recitales. Para mí es un orgullo estar en el grupo Felicidad. Me encanta porque es una banda grande, con historia y con muchos seguidores”, finalizó Luna.
TEXTUALES
“No me imagino sin el fútbol y sin la música”.