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jueves 7 de mayo de 2026

La familia, su sostén

Sacrificio, coraje y goles

Para que Ángel Vildozo se fuera a los 15 años al Club Renato Cesarini, su papá se gastaba la mitad del sueldo en la cuota. Pasó por Ecuador y Chile y hoy volvió al club en el que hizo las inferiores, All Boys. Una historia de humildad y lucha contada por los padres que apostaron al talento del 9. Por Carla Acosta.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Carla Acosta

Transitó su carrera futbolística metiendo goles. Lo hizo en Argentina, Chile y Ecuador. Ahora, con presente en All Boys,  marcó un gol en dos fechas que jugó y se lo dedicó a su tierra natal, en donde jugó desde chico en el club Cultural Villa Borges. Tiempo de San Juan fue hasta el lugar donde se crió Ángel Vildozo, en el corazón de 25 de Mayo, y habló con la familia del futbolista apodado el “Ángel del gol”. Su infancia y cómo fue el esforzado camino para llegar a la cima del fútbol, trascendiendo las fronteras.

Durante una semana sus padres abandonaron la cosecha para acompañarlo a una prueba que realizó el Club Renato Cesarini en la escuelita de fútbol Gastón Ochoa. Allí, Ángel asistió con sus papás y entre 500 chicos quedó seleccionado. Así de sacrificada comenzó la historia del muchacho veinticiqueño que dejó la provincia con 15 años y viajó a Santa Fe en busca de su gran sueño: jugar en Buenos Aires.

“Fue difícil dejarlo ir. Yo me levantaba todas las noches y me sentaba en la silla mirando su foto y lloraba”, confesó Nancy, mamá del delantero. Su papá Rolando Vildozo era apenas un empleado municipal y ganaba $400 mensuales cuando la cuota del club santafecino costaba $200. Sin embargo, pudo más el coraje del chico por viajar solo y el sacrificio de los padres por hacer hasta lo imposible para cubrir los gastos. Había que pagar cuota mensual, ropa, botines y los pasajes cada vez que Ángel viajaba a San Juan a visitar la familia.

Para los padres no fue fácil porque no sólo estaba Ángel sino también Esteban, Mario y Rocío, esta última tenía sólo un año cuando su hermano partió hacia Santa Fe. Su mamá Nancy hacía empanadas en la casa para vender mientras que su papá ayudaba en la cosecha y cada tanto, hacía de mozo en el Hotel Alkazar para sumar dinero. Para los padres fue importante que su hijo juegue en el club del cual salieron grandes jugadores como Roberto Sensini, Javier Mascherano y Martín Demichelis. Según contó Rolando, era una escuelita en donde no estaban los mejores y el estilo era militar. Pasó dos años en el club, en el cual tuvo que sortear muchas adversidades: el extrañar a su familia y que un DT le diga “volvé a San Juan porque no tenés condiciones”.

Luego conoció a Oscar Balmaceda, quien lo llevó a Buenos Aires. Se probó en River Plate y Argentinos Juniors y terminó firmando su primer contrato en All Boys para jugar en la B Metropolitana. Corría 2002 y su primer partido de titular fue muy especial. Ante Atlanta y con la presencia de sus padres, Vildozo marcó el tercer gol para el equipo de Floresta dándole la victoria a su equipo por 3-2. “Balmaceda le dio todo. Durmió en su casa hasta que le dieron un lugar en la pensión. Fue su tutor”, dijo Roly.

En Argentina también pasó por Comunicaciones y Colegiales, en este último se convirtió en goleador de la última temporada. En Ecuador jugó en Olmedo. Mientras que en Chile fue ídolo.

Jugó para la Unión Española y Unión San Felipe, donde fue goleador del Torneo Apertura de Primera B y la Copa Chile con los Albirrojos en 2009. También jugó la Copa Sudamericana, sin dudas, un gran sueño. En país vecino es muy querido a tal punto que en las entradas que se vendían para los partidos para los dos equipos salía su cara. “Nosotros ibamos a verlo de vez en cuando. Quedaba cerca, en Los Andes. Era impresionante verlo a mi hijo hospedado en grandes hoteles. Eran cosas maravillosas”, contó su mamá.

Este año estuvo a un paso de jugar en el Verdinegro pero el contrato no lo convenció y volvió a All Boys. También tuvo ofertas de  Chile, pero priorizó el estar cerca de su esposa Tamara González y sus hijas Priscila y Martina. Sin embargo, no descarta la posibilidad de volver a la Provincia y ponerse alguna camiseta sanjuanina. “Él quiere volver más adelante. Extraña muchas cosas de San Juan. Este año es el baile de egresados de Rocío y si viene para esa fecha, se perderá las fiestas con nosotros. Veremos qué pasa”, contó Nancy.
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