Son de una nueva generación, pero se regocijan por formar parte del emblemático Centro Arte Nativo de Albardón. Junto a otros chicos de su edad, Zaira González (15), Priscila Flores (11) y Ciro Molina (9) son señalados como los herederos del sentimiento gaucho que se respira y se disfruta en la agrupación tradicionalista más antigua del país.
Zaira, Priscila y Ciro, los herederos de la tradición forjada bajo el sol albardonero
Tienen 15, 11 y 9 años, respectivamente, y asumen con orgullo su papel de ser la nueva generación del Centro Arte Nativo. La pasión por los caballos, un indescriptible punto de unión para estos pequeños paisanos.
Como salidos de alguna de las exquisitas obras de Florencio Molina Campos, los tres paisanos portaron las pilchas que lucen orgullosos en donde el deber ser reclame. Boinas, bombachas de gaucho, alpargatas y pañuelos visten a estos tres representantes del mundo de las jineteadas.
Las voces del Centro Arte Nativo de Albardón
La primera en tomar la palabra fue Zaira, quien, tras confesar que aprendió a andar a caballo a los 8 años, aseguró con la voz llena de emoción: “Corremos en las destrezas, en los festivales. Participamos de campeonatos federados y libres. Eso es lo que más nos gusta hacer”.
Por su parte, Priscila, que debutó este año en los juegos a caballo, asintió con firmeza al escuchar a su amiga y llevó la charla al ‘reclamo’ que le hacen sus amigos del barrio por no poder contar con ellas los fines de semana porque están de jineteada.
"Siempre nos dicen que no nos podemos juntar porque estamos con los caballos. Pero bueno, también saben que es lo que nos apasiona”, explicó la pequeña Flores.
Sin casi silencio en el medio, Zaira se sumó diciendo: "Hacemos amistades con chicos de otras agrupaciones y también, obviamente, con los que integran el Centro Arte Nativo”.
Ciro, el más calladito de los tres, se animó a confesar lo que más le gusta de este escenario de paisanos: “Todos los juegos de las carreras me encantan, pero por sobre todo lo que más disfruto es andar a caballo en sí”.
“Aprendí a los cuatro años y es lo que más me gusta hacer. Aunque también más de una vez me caí”, añadió el gauchito Molina.
Rescatando final las últimas frases expuestas por este simpático tridente se pudo armar: “A nosotros nos da mucha alegría formar parte de esta agrupación, nos entusiasma mucho correr y sabemos que somos el futuro porque ya nos lo han dicho muchas veces (risas). La intención que tenemos es que la agrupación siga creciendo y que seamos muy compañeros entre todos. También nos encantaría seguir conociendo lugares a través de esta actividad que tanto nos gusta”.