La bandera argentina flamea altiva en su ingreso al campo de jineteada dispuesto en el Club Sarmiento de Media Agua. Quien la porta es un orgulloso Alberto Cortez, un paisano de la zona que hace 21 años atrás decidió crear la Agrupación Gaucha Mediagüina, que desde entonces no ha parado de crecer bajo el ala de la tradición.
Alberto Cortez y una vida atravesada por la tradición en el sur sanjuanino
A los 5 años su padre lo subió a un caballo y no se bajó nunca más. Abrazó las costumbres de la paisanada desde entonces y hace 21 años fundó una agrupación gaucha que es una auténtica familia.
Empilchado como demanda la ocasión, este referente de las costumbres patrias del sur sanjuanino contempla orgulloso la postal que se vivió el pasado 29 de marzo. Ver a tanta gente reunida con motivo de un nuevo aniversario de la institución que fundó hace poco más de dos décadas atrás le genera felicidad, a lo que hay que sumarle el plus de ver a gran parte de sus herederos también viviéndola, disfrutándola. Entre ellos el pequeño Benicio, su bisnieto de 4 años, también pasearse al galope de su pingo.
Tras bajarse de ‘Tero’, el caballo de 28 años de edad que gustosamente heredó de su padre, Alberto no tarda ni un segundo en llenarse la voz de sentimiento: “Es una enorme alegría para mí ver que la institución que fundé en su momento hoy está cumpliendo 21 años. Yo estuve al frente en su momento y es ahora mi hija la que sigue con la tradición, algo que me pone muy orgulloso. Ya el cuerpo no es el mismo y hay que darle paso a la sangre joven".
"Yo empecé a los 5 años a andar a caballo y a los 13 ya jineteaba con los caballos del Hípico Sarmiento. Corrí durante unos cuantos años. Mi papá me enseñó a montar a caballo y pienso seguir con la tradición hasta que me den las tabas. Es una linda herencia que pasó de mi abuelo a mi papá, después a mí y de ahí mis hijos, mis nietos y hasta mi bisnieto", agregó el reconocido vecino del Barrio Patiño, en Media Agua.
Bien pegado a Tero, como cuidándose entre ellos las espaldas, Cortez resumió en una frase lo que este noble equino representa para él: “Lo cuido más que a nada en este mundo, me puede faltar de comer a mí, pero no a él”.
Invitado a transformar en palabras lo que representa cada encuentro con la Agrupación Gaucha Mediagüina, su fundador expuso: “Es una fiesta muy familiar, en la que todo el mundo viene a disfrutar. Nunca hemos tenido un problema, como pasa en todas las fiestas gauchas que se hacen en la Provincia. Yo les aconsejo a los más jóvenes a pasarla bien, los pícaros no tienen lugar en nuestras celebraciones".
Los juegos que se realizan en el campo de jineteada le dan años de vida a Alberto Cortez, pero sin dudas nada le llana más el alma que ver que la institución que creó hasta un par de décadas atrás es un codiciado y reconocido punto de encuentro para la familia y la paisanada al otro lado del Cerrillo.