"En Jáchal hay viviendas construidas hace 150 años con adobes de barro", introduce el fotógrafo jachallero Roberto Ruiz a una imperdible galería de fotos que muestran las construcciones que son típicas del departamento del Norte sanjuanino.
En la esquina de general Acha y San Martín don Luis Balmaceda almacenero de familia que no le niega un cordial y afectuoso saludo a nadie cuenta que su padre y abuelo siempre fueron almaceneros de San Roque.
Don Toribio Pérez frente a casona de adobes de barro de 140 años de antigüedad en Villa Mercedes. La mayoría del las viviendas de Jáchal están construidas con adobes de barro, este material es increiblemente térmico, en verano frescas y en invierno cálidas.
Esta antigua casa se encuentra en Niquivil sobre la ruta 40 que muestra un arquitectura revolucionaria para ser realizada en adobes, construida en 1860 tiene características de haber sido una casa importante por sus arcadas en el frente y por la distribución de sus cuantiosas habitaciones en las que aún se aprecia el piso de mosaicos de gran calidad. La casa perteneció a Varela y finalmente fue adquirida por don Eloy Camus.
"En Jáchal la identidad y la historia esta a flor de piel, se puede palpitar por todas partes, en la arquitectura, en las costumbres, en la música, en el modo de hablar, para los que no tengamos claro aun de dónde venimos y cuán profundas son nuestras raíces", explica el artista. Y cita al conocedor del tema, Carlos Ramet, que se trata de adobe de cabeza, todo trabado sin columnas ni vigas, con dinteles de madera de algarrobo en puertas y ventanas, dignas todas esas casitas de ser declaradas patrimonio histórico, una joya en estos tiempos. Sobre todo después de sobrevivir a los terremotos sanjuaninos.
De esta vivienda centenaria quedo solamente esta foto, estaba ubicada frente a la plaza donde ahora hay un restaurante, "La taberna de Juan", sobre calle San Martín.
En una de las tantas fincas de pampa vieja esta esta casona, bastante señorial decorada con molduras discretas pero llamativas.
Ruiz también recala en la mano de obra para hacer esa construcción que refiere más a artesanos que a albañiles, ya que ahora no se consigue gente que haga esos trabajos: "la técnica empleada para hacer esas casas era de un sentido común tan elevado que no dejan de asombrar cuando te detienes a observar esas construcciones", cita el fotógrafo.
La casa de "Las hermanas Pereyra" conocidas damas solteras muy queridas en Jáchal, ya desaparecidas y recordadas, fue demolida en gran parte y quedan notables rastros, los adobes enormes y de barro muy endurecido como ladrillo.