Este sábado en la noche un evento extraordinario causó estupor en los vecinos de la localidad La Colonia, en Iglesia. Es que dos árboles se prendieron fuego repentinamente cerca de las 22:30 en una conocida alameda y nadie puede explicar todavía qué fue lo que sucedió.
Crece el misterio en Iglesia: descartan el meteorito pero no saben qué pasó
En un principio, vecinos aseguraron que se trató de un meteorito, debido a que eran dos los árboles que ardían, uno de ellos que estaba en el suelo. Pero cuando las horas pasaron y la luz solar aclaró un poco el panorama, esta versión fue perdiendo fuerza.
Alejandro Castro, de Defensa Civil del municipio, aseguró a Tiempo de San Juan que realizaron un rastrillaje en la zona buscando la roca que había caído del cielo, pero no había nada en el lugar. Además, el árbol que estaba en el suelo no había sido arrancado por un impacto, sino que se encontraba antes ahí debido a que lo habían talado algunos días antes.
Los lugares donde habían estado los focos de incendio tampoco mostraban huellas de un golpe lo suficientemente fuerte como para que se tratara de un meteorito, sino que simplemente tenían una zona pequeña de los troncos calcinada.
La especialista e investigadora del CONICET Marcela Cañada explicó a Tiempo de San Juan que si hubiese sido un meteorito “es de esperarse que dejen una traza en el sentido de la caída; si caen en una zona con árboles como esa habría una franja de árboles quemados, no dos focos separados”. En este caso sólo se trató de un punto a 6 metros de altura en un álamo y otro tronco en el suelo, a varios metros de distancia.
Pero descartado el meteorito quedan aún muchas dudas con respecto a lo que pasó. Es que ni Bomberos ni Protección Civil encuentran todavía información suficiente como para explicar lo que pasó.
Una de las primeras hipótesis que surgieron es que se trató de una falla eléctrica en cables de media tensión que hay en el lugar, pero todo el tendido se encuentra en perfectas condiciones. Sobre los troncos y alrededor no encontraron restos de ningún iniciador de fuego, por lo que no saben cómo empezó el incidente.
También quedaron extrañados por la mínima extensión del fuego, ya que alrededor de ambos focos había ramas u hojas secas que podrían haber ardido también, algo que no sucedió. Además, según vecinos y bomberos, las llamas eran de un color extraño, muy rojo e intenso.