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domingo 29 de marzo de 2026

Turismo interno

Observatorio El Leoncito: cada vez más sanjuaninos van a conocerlo

Hace 5 años apenas un 2 % de las visitas eran de San Juan, este invierno la cifra trepó al 50 %. Mucho para ver y para aprender. Por Viviana Pastor
Por Redacción Tiempo de San Juan

Un grupo de 7 personas esperaba a la guía para iniciar la visita al Complejo Astronómico El Leoncito, ubicado en el Parque Nacional del mismo nombre, en Calingasta. De los 7 turistas, 5 eran sanjuaninos, una proporción que parecía imposible hace 5 años, cuando de cada 100 visitas, sólo 2 eran oriundos de San Juan.

"Ha sido una sorpresa y algo muy satisfactorio. Acá siempre llegaba gente de Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba y muy pocos sanjuaninos. Pero en estas vacaciones de invierno, en la semana pico donde recibimos 450 personas, el 50 % eran sanjuaninos", dijo Celina Brizuela, una de las guías turísticas que trabaja en el CASLEO desde hace 10 años.

El complejo tiene dos tipos de visitas: diurna y nocturna. "La recorrida diurna se focaliza en una explicación técnica, trata de explicar la misión del lugar a nivel científico. Mientras que la visita  nocturna se reserva con tiempo para que el turista pueda, con otro telescopio óptico, hacer una apreciación de imágenes de los objetos más atractivos de la noche", explicó Celina.

La evolución del CASLEO como atractivo turístico ha sido notable en los últimos años. Antes, la gente era guiada por los mismos técnicos del lugar, en cambio ahora hay licenciados en turismo especializados en el área. Tampoco había salas para atención, y los mismos alumnos que hacían pasantías de turismo astronómico fueron armando poco a poco una sala que es donde reciben a los grupos de turistas. Allí tienen fotografías de algunos de los descubrimientos realizados en este observatorio y también venden algunos suvenir como llaveros o gorras. "Esta sala fue producto de un trabajo en equipo", señaló la guía.

Pero la evolución también fue tecnológica en el observatorio, que depende del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). "Con 30 años funcionando, la ingeniería argentina aplicó avances a este instrumento y gracias a eso se puede seguir usando. Se pasó de hacer apreciaciones y cálculos de las imágenes de los astros, a realizar análisis o descomposición de la luz estelar, que sirve para saber la evolución de las estrellas dentro de la física y la astronomía", explicó Celina.

Lo que pocos sanjuaninos saben es que el complejo ofrece la posibilidad de hospedarse en el lugar, algo fundamental para los que buscan aprovechar al máximo una noche en contacto íntimo con las estrellas. "El complejo tiene un refugio de montaña donde se quedan los trabajadores y según su capacidad puede dar la opción al turista de quedarse una noche. Para esto es necesario reservar con tiempo, mínimo 2 semanas antes, por la capacidad y porque al trabajar con luz estelar se trata de evitar el movimiento de autos con luz artificial que puede malograr la información de la estrella que se está analizando", detalló la guía.

El lugar

Durante la visita, Celina fue contando la historia del CASLEO, su nacimiento y puesta en funciones en 1986, de la mano del entonces presidente Raúl Alfonsín, y de su principal mentor, Jorge Sahade, nombre que se impuso al telescopio que domina la sala principal. Se trata de un telescopio reflector cuyo espejo primario tiene 215 centímetros de diámetro, mientras que el secundario tiene 65 centímetros. Pesa 40 toneladas y se mueve con la precisión de un reloj a los efectos de compensar el movimiento de rotación terrestre cuando está siguiendo a un objeto astronómico para su observación. Su función es la de recoger la luz de estos objetos y hacerla confluir en un foco donde se instalan instrumentos auxiliares para analizarla.

Desde hace tres años, el CASLEO cuenta con un sistema de operación remota para el telescopio lo que permite su control desde diversos lugares en el país y en el exterior. El uso del telescopio se contrata a través de CONICET y se agenda con 6 meses de anticipación. El mantenimiento se realiza con técnicos locales pero el telescopio se maneja desde cualquier país, según la asignación de su uso.

El lugar para su colocación fue elegido por sus características ideales: gran oscuridad de su cielo nocturno con más de 250 noches por año despejadas de nubes, y con una atmósfera que en general es diáfana y exenta de contaminación. También es una zona seca lo que favorece el escaso contenido de vapor de agua, a 2.552 metros de altura sobre el nivel del mar.

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