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jueves 2 de abril de 2026

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La casa sanjuanina llena de perros que esconde un asesinato, 'fantasmas' y sigue dando qué hablar

Ubicada en el límite entre Rawson y Pocito, la casona despierta gran curiosidad y a su alrededor se tejen historias desde tiempos inmemorables.
Por Redacción Tiempo de San Juan

La historia comienza con un posteo misterioso, con fotos elocuentes de una casa con halo de película de terror, y una arquitectura antigua que despierta admiración y las ganas de saber más: "CASA ASH. Hermosa. Se llega por Mendoza hasta Agustín Gómez, allí a la derecha como 800 metros. Agustín Gómez por Ruta Provincial 155 también ex 5. Frente a Frutos de Cuyo. Cuidado con los perros. Hay muchos. En las fotos la casa prefabricada traída de Inglaterra con los operarios que la montaron. El piso de la galería y el portón .-agregado posterior- por donde entraron los asesinos. Pero esa es otra historia", dice Gabriel Brizuela, el autor del posteo que abrió numerosos comentarios en las últimas horas dentro del Grupo de Facebook San Juan Antiguo.

Los lectores piden precisiones ¿dónde mismo es? "Pocito, Calle 5, o Agustin Gómez. Límite con Rawson": Varios confiesan haber pasado por allí pero no saber bien la historia. El posteador no quiere contar mucho más del asesinato. Insisten. Finalmente asegura: "el de un concejal al bajar del auto. Lo esperaban dos sicarios. Tenia papeles importantes". 

Algunos siguen pidiendo detalles, que no llegan. Y empiezan a entretejerse historias sobre la misteriosa casona. Marité Zapata cuenta: "Aaaaa...no sabía esa historia. Vivo por Calle 5. Y he pasado muchas veces por ahí. Sabía lo de los perros...pero creo que un señor que falleció los cuidaba". Otro apunta que alguien sigue cuidando esos animales. Y repregunta ella: "¿Hay fantasmas?". Luis Castro le responde, sumando enigma: "Y algo más".

De inmediato surge el recuerdo de una maestra que vivía allí: Juan Manuel Guidet comenta que "si mal no recuerdo, en esa casa vivía una señora que era Profesora, no me acuerdo su apellido, si el sobrenombre que tenia 'La Capicúa'". Le responde otra usuaria, Dali Masi: "tal cual si no me equivoco (era temible sobre todo para los alumnos que les costaba la matemática) yo la recuerdo con otro sobrenombre creo que era 'La Morito' pero no estoy segura".

Inevitablemente aparece la versión del ahorcado y del fantasma, narrada por Pablo Álvarez como un regalo para los ansiosos e intrigados lectores del posteo: "Yo viví muy cerca, mis padres decían que lo habían traído del extranjero a ese chalet, y me contó mi padre y algunas personas que en ese chalet vivió una familia adinerada que sufrió una tragedia, no sé si con el hijo o con el novio de la hija, se suicidó en un olivar que había en el fondo. Tenía un molino, cuando era chico solíamos hacer nuestras picardías en ese olivar y el molino y es cierto que vivía una profesora de la escuela Boero, que le decíamos la Capicua. En mis 47 años sigue igual, porque dicen que la familia nunca se recuperó de esa tragedia y todo quedo en ruinas. Nunca pude chequear la veracidad de la historia pero que lo viví muy de cerca y forma parte de mis recuerdos y picardías de infancia".

Y continúa con el interesante relato Álvarez: "A los niños de la zona nos asustaban diciendo que en el olivar de atrás (nos cruzábamos a jugar o cazar pájaros ahí) se aparecía en en la siesta y en la noche el soldado que se mató, según muchos decían que se colgó de un olivo. El chalet siempre fue sombrío, nunca lo vi con vida o actividad, pero de niños nos metíamos a escondidas y realmente es imponente y un edificio totalmente atípico de San Juan, la época y la zona, sería lindo verlo restaurado porque parece de Europa".

Lo que sigue, también contado por Álvarez, alimenta más la curiosidad de todos. Como un cuento de Edgar Allan Poe, invita a seguir leyendo a pesar de que eriza la piel: "mi familia fue muy conocida en la zona, y la historia que cuento la contaba mi abuela, clase 1905 o sea que algo viejo es. También es cierto que asustaban, y siempre fue muy oscura la zona, hasta que la fabrica abandonada de enfrente (Clancay) la compró Arcor y esa zona tuvo más vida. Allá por los '80, al lado del chalet está un cruce de tren, y también ahí hubo accidentes trágicos donde murieron personas. Es como que en esa calle en ese tramo todo era muy trágico, en la puerta del chalet también se mataron 5 jóvenes en un accidente muy feo y siempre todo era oscuro y feo en ese chalet. Lo de los jóvenes y los accidentes lo sé porque eran mis amigos y uno de ellos se casaba el sábado. Entonces así la gente de la zona le atribuía más historia a ese chalet, que decían era medio maldito".

 

 

 

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