Mientras medios mendocinos afirman que Cambio Santiago cierra sus puertas en las sucursales que tiene en la mencionada provincia y en San Juan, los trabajadores locales continuaban trabajando sin tener certezas sobre su destino. "Hasta ahora no hay nada oficial", dijeron a Tiempo de San Juan, y quienes tienen su negocio en la zona manifestaron su tristeza en caso de que eso ocurra.
Tras la bomba del cierre de Cambio Santiago, dudas y nostalgia del personal y los vecinos
Cambio Santiago es una de las históricas casas de cambio que tiene la provincia. Este lunes medios informativos mendocinos explicaron que las sucursales que allí existen bajaban las persianas y la de San Juan también. En la vecina provincia ya este lunes no realizaron operaciones. "En las próximas semanas, Cambio Santiago cerrará definitivamente y sus otras tres sucursales (Chacas de Coria, San Rafael y San Juan) correrán con la misma suerte", detalla MendozaPost.
Lo cierto es que hasta el momento los sanjuaninos están en la incertidumbre. "Los encargados están reunidos en Buenos Aires, hasta ahora no hay nada oficial", dijeron los empleados de la casa de cambio ubicada sobre calle General Acha a Tiempo de San Juan Los trabajadores continuaban desarrollando sus tareas con normalidad, mientras las personas se acercaban por la compra y venta de dólares, y afuera estaban "los arbolitos", como cada jornada.
Tiempo de San Juan también habló con los trabajadores de la zona, empleados que hace muchos años comparten la misma cuadra. Ellos manifestaron que habían leído y escuchado sobre la situación en las noticias; y de igual forma se mostraron muy tristes si llega a ocurrir el cierre definitivo en la provincia. "Es lamentable, uno piensa en la fuente de trabajo, en esas personas y es triste ver un local vacío", dijo una de las vecinas; "para nosotros es una pérdida, perdemos un cliente, es un negocio menos y es un local histórico", agregó otro; "uno piensa en la gente que se queda sin su ingreso, en una situación complicada, son trabajadores de muchos años y es una pena", reflexionó otra trabajadora de la cuadra.