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domingo 22 de marzo de 2026

Manos a la obra

La huerta que revivió a los adultos mayores de la Residencia Eva Duarte de Perón

En septiembre del 2020, en plena pandemia, comenzaba de a poco a crecer una increíble huerta que los residentes del Hogar del adulto mayor tienen como una de las actividades de estimulación terapéutica. De qué se trata esta iniciativa, enterate acá.

En plena pandemia que azotaba al mundo entero, los adultos mayores de la Residencia Eva Duarte de Perón pasaban sus días siguiendo todos los protocolos que se llevaban adelante para cuidarse del coronavirus. Pero de repente, llegó septiembre del 2020 y en el verde que rodeaba la gigantesca casona comenzaba de a poco a gestarse una huerta orgánica como parte de una de las actividades de estimulación terapéutica que los profesionales ejecutan en el lugar dependiente del Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia.

Hoy, en un espacio de aproximadamente 300 metros cuadrados, donde se mezclan gran variedades de verduras y aromáticas, nos recibe José Antonio Sosa, quien vive allí hace 2 años y medio casi, y es quien se muestra orgulloso de todo lo que lograron en este tiempo. José recibe la ayuda de Osvaldo Morales, quien llegó al Eva Duarte este año; de Pedro Javier Reyna, que hace 25 años es residente de este lugar. Y de Nora Torres y Norma Pastor, que hace 7 años y menos de un año respectivamente, que viven allí. Entre los cinco forman un gran equipo que cada día cuida de la huerta, con consejos de otros residentes y autoridades. Nora y Norma se encargan de preparar los macetines que luego son entregados a diferentes lugares.

José camina entre su huerta, con hanchada en mano, y nos cuenta que el puntapié inicial lo dio la directora del Plan Huerta, Elena Hidalgo: "era un 2 de septiembre en plena pandemia, la señora Hidalgo con su esposo plantaron los primeros tomates, no me dejaban venir y entonces miraba de lejos. Pero cuando se fueron ellos vine y empecé a arreglar, después me dijeron que qué otra planta quería y pedí berengenas, y así empezamos.. iba pidiendo y me ayudaba Pedro, que lamentablemente tiene mucha voluntad pero no le ayudan mucho las piernas".

Esta huerta ya tuvo su producción, que "si bien no fue mucha, fue bastante linda. Ya en noviembre teníamos berenjenas, algunos pimientos incluso", recuerda José.

José caminando por la huerta

Con el tiempo se sumó Pedro, poniendo esfuerzo y voluntad, y hasta consejos, para que este increíble espacio siguiera creciendo. Los días pasaron, hasta que Nora y Norma se sumaron. "Fuimos haciendo de a poquito, surgió la idea de poner aromáticas y ya sacamos muchos plantines", explicó José.

Hasta ahora en la Residencia ya tuvieron producciones de berenjenas, pimiento, lechuga, acelga, apio, y tomate. Parte de lo que se produce queda en el Hogar y se usa para que ellos mismos se alimenten, y otra parte va a comedores comunitarios, indicó José.

"No es mucho, pero nosotros nos sentimos muy bien y orgullosos de que estamos sirviendo para algo", reflexiona José.

Los residentes no saben de día ni horarios para seguir trabajando en esto que les apasiona. Un pequeño espacio con una planta allá en el mes de septiembre hoy se convirtió en un gigantesco lugar de 300 metros cuadrados aproximadamente donde más allá de lo que uno observa se teje la unión de los residentes, el esfuerzo físico, los consejos entre compañeros, y como ellos dicen "sentir que a su edad son útiles para algo".

Por las altas temperaturas hay horarios en que no trabajan en la huerta, además de ser controlados por los profesionales para evitar problemas de salud. Y en ese sentido José destaca que "vamos avanzando con la ayuda de la señora directora y el supervisor que nos cuidan mucho".

Nora y Norma, con los macetines en mano que ellas mismas realizan.
Nora, Norma, Pedro, Osvaldo y José Antonio, en "su hogar", junto a Sonia Recabarren, la directora de la Residencia Eva Duarte.

Pero parte de lo que ellos lograron, como los plantines y la misma producción, fue llevado a una escuela en Pocito y a tres geriátricos de la provincia.

En ese sentido, esta semana se realizó en la Casa Natal de Sarmiento una jornada intergeneracional, en el marco del Día de los Entornos Saludables. Esta actividad tuvo como objetivo la creación de la Huerta Doña Paula en la Casa Natal Domingo Faustino de Sarmiento y contó además con la participación de la Fundación Modo de Vida y el Programa Nutrición en Vivo. Allí fue cuando los adultos de la residencia entregaron plantines de la Huerta terapéutica madre que funciona en el hogar.

(Imagen gentileza Gobierno de San Juan)

José explica que es un trabajo coordinado entre ellos, mientras Nora acota que "en lo que ella y Norma (su compañera) podamos colaborar, estamos dispuestas". Reflexionan que "acá es todo a pulmón, no hay máquinas trabajando. Incluso acá lo único que se le echa es un fertilizante natural. El único químico que yo preparo es a ralladura de jabón blanco, con tabaco, para el pulgón que se forma en la planta y empieza a arruinarla; entonces yo preparo un bidón, lo dejo macerar unos días y lo paso", dice el jardinero de alma.

Uno de los carteles que ellos mismos crean para señalar la variedad plantada.

Recordando que hace un tiempo sacaron una producción de 30 kilos de habas y lo usaron para hacer un guiso muy rico en el hogar, relatan las aproximadamente 20 variedades de frutas y hortalizas que se observan en este espacio: pepinos, achicoria, plantines de cebolla, zapallo de tronco y poroto acarruño enano, ajo, orégano, repollo morado y repollo blanco; comino (que es parte de una prueba que José lleva adelante), apio, tomate perita, berenjena, pimiento, zapallo (que va a replantar), rabanitos, cebolla, melones, algunas plantas de sandía y porotos del cañar.

"A mi siempre me apasionó la jardinería, y lo que hacemos lo hacemos opinando entre nosotros, los residentes", dice José, quien cuenta que además tienen una "picardía" para engañar a las catas que se posan sobre los árboles y evitar que caigan sobre las verduras: "puse girasoles".

Para que siga avanzando el sembrado, cuidado y cosecha en la huerta, se implementó un sistema riego por goteo, lo que permite una buena y exacta distribución del agua.

Finalmente, y un detalle no menor, es el cuidado que también hacen de las plantas aromáticas: matico, yerba mate, peperina, cedrón chileno, y hasta ajenjo. "Vamos poniendo jardines alrededor de la huerta y la idea mía, si Dios me ayuda y nos ayuda a todos, es agrandarla de a poquito", reflexiona José mirando a este gran grupo que le pone el alma a este proyecto.

Una actividad que fue creciendo entre la angustia por la pandemia del coronavirus

Sonia Recabarren es la directora de la Residencia Eva Duarte de Perón, dependiente del Ministerio de Desarrollo Humano del Gobierno de San Juan. Actualmente habitan allí 142 adultos mayores en las distintas secciones.

Recabarren explicó que la huerta "comenzó en plena pandemia, con aislamiento total como huerta terapéutica. Realmente tuvimos la colaboración y trabajamos en conjunto con la Fundación Modo de Vida, Olga Manzano nos ha gestionado lo externo, como hacer trámites; conseguir tractor por ejemplo lo hicimos a través del Ministerio de la Producción junto al Ministerio de Desarrollo Humano, y las huertas que derivan del Programa Huerta, ahí recibimos semillas, plantines del INTA y algunas empresas particulares que han colaborado. Ese trabajo lo realizaba la gente de la Fundación porque no podíamos salir".

"Realmente ha sido terapéutica, pensar todos los días en preparar la tierra, los plantines, en pensar cómo regarlos y cuidarlos, eso lleva tiempo y que ellos se dedicaran les sirvió muchísimo en este tiempo que no salen; no salen a menos que tengan una cuestión médica urgente", dijo Sonia.

Ella relató a Tiempo de San Juan cómo fue el proceso para llevar adelante esta huerta que crece cada día y lo que significa para los habitantes del lugar.

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