"No tenemos de dónde sacar más terapistas, tenemos 4 años de entrenamiento y es imposible conseguir personal nuestro. Somos una especialidad que vivimos de guardia y no estamos bien remunerados, y nuestro futuro se ve que es hacer guardias y eso hace que tengamos pocos profesionales para la residencia", dijo Patricia Díaz presidenta de la Asociación de Médicos Terapistas de San Juan. La angustiante situación de los profesionales de terapia intensiva quedó expuesta con la pandemia en todo el mundo y en Argentina está justo en el tapete cuando acaban de reunirse con el presidente Alberto Fernández para advertirle que hay riesgo de saturación del sistema sanitario en medio de la lucha contra el COVID-19.
El drama de los terapistas también se vive en San Juan
"Los terapistas en el país están desbordados porque no solo han tenido compañeros que asistir sino también compañeros fallecidos con lo cual se genera más carga emocional", evaluó la médica sanjuanina en diálogo con radio Estación Claridad.
En San Juan hay 52 médicos terapistas activos, de los cuales el 98% trabaja en el sector públlico y muchos hacen guardias en el sector privado. En el hospital público tienen guardias de 24 horas y guardias rotativas los fines de semana. Según la profesional, en la provincia "por ahora estamos en condiciones óptimas, con esta cantidad de casos podemos solventar con recurso humano". Pero advirtió que "acá la recomendación cuando tengamos a empezar nuestra vida es que la gente debe seguir las recomendaciones. Hemos estado en un estado muy bueno, pero esto iba a pasar porque no vivimos en una burbuja. La gente debe tomar conciencia de que podemos lograr muchas cosas, pero debemos trabajar en equipo sino no va a haber sistema sanitario que alcance".
En la terapia del Rawson hay actualmente alrededor de 17 pacientes, muchos de ellos con respirador. Díaz informó que un terapista puede atender hasta 7 pacientes críticos lo que se puede extender hasta 11 con un solo medico en casos extremos. "Nosotros estamos divididos en los dos hospitales donde hay terapia intensiva. En el Rawson hay 24 camas para pacientes COVID y agregaron 10 camas más para atender los demás pacientes", dijo.
De los médicos de terapia intensiva de San Juan, el 60% supera los 45 años de edad con más de 20 años de guardia, según datos de la Asociación: "en el tiempo que nos queda, si no se empieza a elegir esta especialidad, va a desaparecer como está pasando en otras partes del mundo", se lamentó.
"Estamos agotados. Desde que la provincia empezó a prepararse estamos trabajando como recibiendo coronavirus en el Hospital Rawson. Si viene un sospechoso tenés el temor igual", dijo.
También ahondó sobre la remuneración: "por supuesto que la mayoría de los médicos sea cual sea la especialidad tiene varios trabajos porque la remuneración es baja. Nuestro problema es que hacemos guardia, un solo medico va por varias terapias y debe cubrir los fines de semana, por semana hacemos hasta 4 guardias más los fines de semana".
La médica destacó que la labor de la Terapia Intensiva "recién se conoce ahora, quien la conoce es quien ha perdido adentro un familiar, y sabe que es un espacio bastante cruel. Es bastante estresante tomar decisiones, se nos mueren pacientes jóvenes. Para los que vivimos permanente de guardia nuestro tiempo de vida es corto, porque no tenemos sueño reparador, el estrés acumulativo hace que el terapista muera joven, por infartos u otras razones. Muchos no pueden llevar a cabo lo que en la vida familiar normalmente se hace, terminan separados. Es una carga horaria más grande que la de cualquier trabajo. No estamos bien remunerados. Por eso no eligen esta especialidad". Además, concluyó, este drama es común a los kinesiológos y enfermeros de terapia que deben especializarse como los médicos y por las mismas razones son cada vez menos.