Ante la complicada situación social que se vive por el covid-19 varios gobiernos han decidido reforzar el "ciberpatrullaje" para garantizar el orden social y evitar que se comentan delitos importantes. El terminó fue empleado recientemente por la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, pero no es nada nuevo. Esta modalidad existe desde hace mucho tiempo y ha alcanzado un existo rotundo de aplicación después del atentado terrorista del 11-S de las Torres Gemelas en EEUU. Desde entonces el mundo es una especie de "Gran Hermano", en palabras del escritor George Orwell en su libro 1984, donde hacía principal hincapié en analizar este aspecto de la sociedad.
“Ciberpatrullajes” ¿Qué dicen en San Juan y cómo funcionan?
Pero debido a lo que ocurre en estos momentos con el coronavirus y los mensajes de violencia que circulan en todas partes contra funcionarios, pacientes enfermos y organizaciones de posibles saqueos, el Estado en nuestro país ha decido reforzar el trabajo de las fuerzas de seguridad que buscan en internet y las redes sociales la gestación de posibles delitos.
En nuestra provincia el Secretario de Seguridad, Carlos Munisaga, afirmó a este diario que "no voy a negar que las redes se monitorean, es un trabajo que se hace para evitar el incentivo a la violencia como saqueos o violencia sobre personas". A nivel nacional su par en Seguridad, Sabina Frederic, dijo que el objetivo del "ciberpatrullajes" es evitar conflictos y dar tranquilidad a los argentinos. "Buscamos hacer cumplir la cuarentena y estar atentos a posibles saqueos", aseguró la funcionaria sobre un tema que ahí nomas cosechó criticas por parte de una parcela de la sociedad y algunos funcionarios del gobierno de Cambiemos, como la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich que fue de las primeras en cuestionar por Twitter.
Las principales críticas fueron después de que Federic declaró que con esta metodología buscaban "medir el humor social", y de hecho eso la obligó a rectificarse en el programa de radio Futurock, donde afirmó que " la frase sobre el humor social no fue la mejor y dio lugar a interpretaciones que son lógicas".
Pero lo que Bullrich tal vez no recordó a la hora de twitear es que ella en varias oportunidades reconoció que las fuerzas a su cargo realizaban tareas de este tipo. “Nosotros estamos identificando que hay grupos políticos que quieren generar una agitación que la sociedad no quiere”, aseguraba Bullrich por finales del 2017, cuando el gobierno de Macri le tenía que hacer frente a una serie de mensajes que incentivaban a cometer saqueos ante la cercanía de las fiestas de fin de año y las dificultades económicas de aquel momento. “Será la justicia la que evaluará qué hacer con personas que llaman a la alteración del orden público”, afirmaba la ex funcionaria.
¿Cómo funcionan?
La actual ministra de seguridad afirmó que "lo que se hace a través del monitoreo es cruzar palabras clave como saqueos que permiten identificar la posible comisión de delito y dar intervención a la Justicia, pero también estamos atentos a la categoría de salideras bancarias cuando se habilitaron los bancos", explicó en la radio de Buenos Aires.
Para dar un ejemplo, relató una situación que tuvo lugar la semana pasada: "Hubo una denuncia sobre la internación de personas en el Posadas y ahí se dio intervención a la Justicia para determinar si era así. Fue falso. Ahora la investigación puede derivar a identificar a las personas que alertan y generan pánico en la población".
"Es una herramienta importante entre muchas otras para llevar seguridad a la gente", afirmó Frederic, quien además dejó en claro que desde el ministerio están en contra "de cualquier tarea de ciberespionaje" porque "jamás autorizaría una cosa como esta". De todos modos, dijo que pondrá en análisis la metodología para someterla a consideración de los diputados o de especialistas para transparentar su uso.
"No hacemos indagación sobre personas, lo hacemos sobre categorías, palabras. No podemos investigar personas. Nos interesa anticiparnos a la comisión de delitos", agregó.
Por su parte, ante la consulta sobre posibles conflictos, dijo: "Hay temor de saqueos en el Gobierno y también en los comerciantes. Estamos tratando de identificar si es posible que ocurra, hasta ahora no hemos tenido ninguna alerta de este tipo y al hacer seguimiento de las palabras después confirmamos que son falsas".
Y sobre la metodología, aseveró: "Es una investigación, un rastrillaje sobre lo que es público. Se miran las redes, se cruzan palabras, hashtags, es lo que hace muchas veces el periodismo para buscar tendencias, solo que está pensado con el objetivo de evitar delitos".
Por último, la ministra afirmó que lo que buscan desde su cartera es "llevar tranquilidad a la gente". "Lo que estamos haciendo tiene que ver con hacer cumplir la cuarentena y estar atentos a las posibilidad de saqueos. Sin la Justicia no podemos hacer nada".
Ejemplos en San Juan
En nuestra provincia se utilizan estos métodos según afirmó el secretario de Seguridad. Un ejemplo reciente es lo que pasó con la detención de un sanjuanino de 36 años el pasado 29 de mayo luego de amenazar de muerte al gobernador Sergio Uñac por confirmar el primer caso de coronavirus. En este caso apresaron al sujeto y lo dejaron a disposición de la Justicia.
Lo mismo ocurrió cuando ciertas personas organizaron un acto de barbarie contra la primera paciente enferma de covid-19 en nuestra provincia. En este caso, como es de público conocimiento, la fueron a buscar para "prenderle fuego la casa y tirarles piedras" en palabras de los funcionarios que tuvieron que acudir aquella noche para evitar un desastre. En ambos casos se implemento el sistema que anteriormente se detalló.
De hecho fue parte de los pedidos iniciales en las medidas de Uñac cuando aconsejó a la comunidad que solo se informara por medios oficiales y no se hiciera circular en redes informaciones falsas y agresivas como los casos anteriores.
El futuro llegó, hace rato
En la novela de Orwell (publicada en 1948) el autor se anticipa a la proliferación masiva de pantallas que hoy vivimos con cualquier prototipo que se pueda imaginar. En palabras del autor, las cámaras eran nombradas como "una placa oblonga de metal, una especie de espejo empañado"– como aparatos bidireccionales, que emiten mensajes pero a la vez captan los sonidos y expresiones faciales más sutiles. Dispositivos ubicuos e implacables, pues registran desde "una inconsciente mirada de inquietud" hasta un tic nervioso o incluso el ruido intestinal", dice Orwell en una de las obras más recomendables de la literatura.
En la actualidad son las redes sociales las que recopilan cada gesto, cada compra, cada comentario que hacemos en internet y alimenta una presencia omnisciente en nuestras vidas capaz de predecir todas nuestras preferencias.
Orwell entendió que los regímenes opresivos siempre necesitan enemigos. En "1984" mostró cómo estos pueden crearse arbitrariamente atizando las emociones de la gente a través de la propaganda. Pero en su descripción de los "dos minutos de odio" también previó cómo actúan las multitudes digitales hoy en día.