La cuarentena debido a la pandemia de coronavirus que puso en vilo a todo el mundo y afectó varios rubros está teniendo sus consecuencias con el asado en San Juan. No se trata de ningún corte de carne en particular sino que tiene que ver con uno de los materiales esenciales para su cocción: se trata de la leña.
Por un faltante, corre riesgo el asado de los sanjuaninos
Si bien su escasez no es completa, en los almacenes y supermercados advierten que están teniendo problemas con el abastecimiento. En los casos donde sí hay, aseguran que los distribuidores no están abasteciendo con la misma frecuencia con la que lo hacían previo a la cuarentena.
Incluso aquellos negocios en los que optan por comprarle directamente a los corralones, advirtieron que tampoco está llegando la madera y que no tienen para cortar. El precio del kilo subió a 14 pesos y el atado chico (de entre 2 a 2,5 kg) ya superó la barrera de los 45 pesos, llegando a valer más de 65 pesos en algunos lugares.
Según indicaron los comerciantes, no se trata de un producto que por culpa de la pandemia haya disminuido su demanda, sino que por el contrario, “la gente que antes salía a comer afuera ahora se come un asado en su casa”. Al igual que con la carne, el consumo de leña continúa más o menos igual que antes de la cuarentena.
Sin embargo, el faltante es evidente y los comerciantes lo notan. Al principio de la cuarentena fue más notable, ya que los distribuidores no estaban exceptuados. De hecho, los principales lugares en donde se notó la falta fueron las estaciones de servicio. Al igual que con los cigarrillos, la leña empezó a escasear y los asados familiares peligran en San Juan.