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domingo 22 de marzo de 2026

Informe

Por sanjuaninos: el mundo sin escuelas y "las ganas de mandar a volar" el PDF

Por primera vez en la historia las escuelas del mundo están cerradas. Qué dicen en San Juan los padres convertidos en maestros, los docentes "bombardeados" por las consultas y los niños que viven este fenómeno sin precedentes.
Por Pablo Amado

“Me estoy volviendo loca”. “Tengo muy poca paciencia”. “Mandan mucha tarea y es un caos”. “Extraño a mis compañeritos”. “Mi señorita me explica mejor”. “Los padres mandan mensajes a toda hora”.  “No puedo descargar nada”. “¿Cuándo vuelve la escuela?”. Son algunas de las tantas frases que se repiten en miles de casas sanjuaninas por el aislamiento social.

Porque inevitablemente todos los miembros de la comunidad educativa han experimentado una transformación forzada a la tecnología por el avance del COVID- 19. En varios casos el problema  suma al hecho de sobrellevar el encierro, la incertidumbre laboral y las dificultades financieras, que en general se traduce en la dificultad de poder acceder a los contenidos por estar dentro de la brecha digital. 

En otros la lucha es por sobrevivir al “bombardeo de PDFs y estar todo el día encerrados”, en palabras de uno de los padres que habló con este diario. Agregando a niños y niñas que sin dudas tienen algo que decir en esta historia y que deben ser escuchados. 
Por esa razón pudimos conocer que piensan algunos sectores de la comunidad educativa en San Juan que mandaron audios a este diario. Niños y niñas de diferentes edades, padres que tiene que oficiar de maestros y profesores que entienden que enseñar es algo más que poner buenas notas. Todo en el siguiente video: 


No hay pibes pateando una pelota de trapo ni preceptoras pidiendo que se calmen. Ni el timbre del recreo, ni maestras enseñando o tomando el cafecito en la sala de profesores. En si las escuelas no se parecen en nada a lo que la mayoría conoce. El silencio se apodera de los espacios públicos y el bullicio se traslada a las redes. 

Según uno de los últimos reportes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), unos 185 países suspendieron las clases en todo su territorio más otros que suspendieron en forma parcial. En total, más de 1.500 millones de alumnos afectados. Esa cifra representa al 90% de la población estudiantil global.

En todos los establecimientos educativos solo asisten guardias mínimas de portería con la visita ocasional de algún directivo y policías que hacen adicionales por las noches.  Pero en si las escuelas no se parecen en nada a lo habitualmente conocemos. 
La situación es compleja para todos. Para padres que además de trabajar tienen que educar. Para niños que están aislados y desplazados de su protagonismo habitual. Para profesores que tiene que aprender a utilizar los medios tecnológicos y a optimizar la manera de lanzar los contenidos. Y para autoridades, el desafío más grande, de llegar a los que no pueden acceder a las TIC.

Desde que los sistemas educativos son sistemas educativos nunca se vivió un apagón semejante, un cierre sincrónico a escala mundial de todas las escuelas. Por primera vez en la historia, los alumnos no pueden concurrir a las aulas. La medida rige para prevenir el avance del COVID-19 y que el sistema de salud colapse. 

¿Qué pasa en el mundo? 

En España, uno de los países más golpeados por el coronavirus, suspendieron las clases el 9 de marzo. En principio, la medida era por 15 días, pero al tiempo debieron prorrogarla. La capital española puso en marcha EducaMadrid, donde las escuelas disponen de aulas virtuales para mantenerse comunicados con sus alumnos y compartir tareas. Un sistema que esta lejos de lo que pasa en Argentina.

En Italia, por su parte, el regreso a las aulas está previsto para el 18 de mayo, pero sus autoridades ya especulan que no será posible por la gravedad del asunto. Por eso, convertirían en obligatoria la “tele-educación”, que hasta entonces solo era una recomendación.

Nueva York es la ciudad más afectada de Estados Unidos. Hasta hace poco los muertos por COVID-19 superaban los 4.758 con más de 130 mil casos positivos. En las últimas horas, extendieron la cuarentena obligatoria hasta el 29 de abril, por lo que las escuelas seguirán cerradas, al menos hasta mayo. En un principio, los docentes continuaron con las clases virtuales a través de la plataforma Zoom, pero ante la detección de vulnerabilidades, se prohibió su uso y se recomendó pasar a herramientas de Microsoft.

En San Juan, el ministro de Educación espera que en agosto se pueda volver a clases manteniendo diferentes tipos de cuidados. Los recreos van a cambiar, la forma de estar en aula también, y solo de a poco se podrá ir asumiendo la normalidad. 

Claro que para los países más desarrollados e igualitarios es más sencilla la educación a distancia. El verdadero desafío que presenta educar en el medio de la pandemia es cómo hacen los países más desiguales para que la brecha entre los sectores altos y bajos no se siga extendiendo. Parece inevitable que, en los meses que dure el confinamiento, los chicos de hogares más vulnerables, sin los recursos tecnológicos ni capital educativo en sus padres, queden relegados. En San Juan las autoridades hasta ahora no informaron al respecto, pero como afirmó la responsable del Área Gabinetes, Mónica Gutierrez, "se está trabajando en un informe con los primeros datos del cambio que significó lo que es de público conocimiento".

En otros ámbitos educativos advierten que puede aumentar el riesgo de abandono escolar por no poder acceder a los contenidos digitales. Para suplir esa carencia, algunos países como el nuestro, o los vecinos lejanos de México apostaron por la televisión, el soporte de mayor llegada a los hogares. Diariamente difunden contenidos educativos para los distintos niveles a través de los canales públicos. De ese modo, buscan combatir la falta de internet o computadoras en las casas, a lo que se le suma la distribución masiva de cuadernillos con secuencias didácticas.

 

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