Roberto Carlos Villarroel tiene 50 años y está preso desde hace 13. Gran parte de su tiempo en el encierro lo dedicó a estudiar. Y ese esfuerzo dio sus frutos: se recibió de abogado.
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SUSCRIBITERoberto Carlos Villarroel tiene 50 años y está preso desde hace 13. Gran parte de su tiempo en el encierro lo dedicó a estudiar. Y ese esfuerzo dio sus frutos: se recibió de abogado.
Villaroel está condenado a cadena perpetua. Pese a la condena de la Justicia, el decidió invertir su tiempo dentro de prisión.
“Estar acá no es fácil y tampoco es para cualquiera. Uno viene con su vida normal y de un día para el otro encontrarse acá adentro no es fácil. No hay un día que no piense en lo que hice, pero tomé la decisión de estudiar para ocupar la cabeza en algo”, dijo a Tiempo de San Juan.
La cerrera de abogacía la hizo en la Universidad Siglo XXI y le costó seis años y medio de estudio. “Cuando entré al Penal ni siquiera había terminado el secundario. Así que una vez que me lo terminé decidí seguir estudiando para convertirme en un profesional”, comentó.
Villaroel, que carga con la pena más dura del Código Penal, manifiesta que todavía tiene esperanza de poder recuperar la libertar.
"Tengo que iniciar un trámite para ver si el año que viene empiezo con salidas transitorias", aseguró.
Cuando salga, el interno y abogado tiene un sueño: “Si bien estudié para trabajar y vivir de esto, quiero ayudar con todo lo que pueda a los internos del Penal. Acá se necesita mucho y me gustaría poder colaborar, yo sé lo que es estar acá y las necesidades que tenemos”.
