Por Santiago Staiger
Para los jóvenes que forman parte de esta organización, La Poderosa es una herramienta en donde los vecinos pueden plantear sus problemáticas cotidianas y organizarse para mejorar su calidad de vida. En San Juan, La Poderosa empezó a gestarse hacia fines de 2015 cuando vinieron a la Facultad de Ciencias Sociales a dar una charla sobre comunicación comunitaria a estudiantes de la carrera de Comunicación Social.
En aquel momento contactaron un grupo de gente de la Rioja Chica y después en el barrio Aramburu pero por algunos contratiempos se abandonaron esos barrios. Desde 2017 empezaron a funcionar en la Villa Marini (Santa Lucía), en el Barrio Malvinas II (Chimbas) y en una comunidad huarpe de Punta de Agua (25 de Mayo).
Las asambleas son barriales y cuentan con alrededor de 50 personas en toda la provincia. La mayoría son jóvenes de entre 16 a 30 años, aunque también hay adultos mayores.
A nivel nacional, nació en 2004 y hasta el día de hoy se mantiene como una organización apartidaria (no tienen relación con ningún partido político) pero afirman que sí tienen ideología porque sí hacen política.
La organización es más conocida por su revista villera, “La Garganta Poderosa”, que funciona como un medio de comunicación hecha por los mismos “villeros” (así se autoproclaman ellos, no está escrito de manera despectiva). Son ellos los que comunican por sus propios medios lo que pasa, lo que viven en sus lugares. La revista se caracteriza por tener en sus tapas fotos de personalidades destacadas gritando. Esta estrategia usan para poder transmitir sus mensajes y llegar a más sectores: Maradona, Riquelme, Dilma Rousseff, el Indio Solari, Messi, Thelma Fardín y muchísimas figuras más ya fueron parte de la historia de esta producción villera.
“Históricamente se les dice “los sin voz”, pero en realidad sí tienen voz, lo que no tienen son los medios para reproducirla”.
En Punta de Agua, donde hay una comunidad huarpe a la que se accede por una huella de 18 km de tierra, al sur de la Ruta 20 camino al Encon, existe un grupo de mujeres que hacen telar y crochet una vez por semana. Es la principal actividad de la organización en ese lugar desde hace varios años. Actualmente está en proceso la conformación de una cooperativa de trabajo para comercializar sus tejidos. Por eso afirman que La Poderosa es una herramienta para los vecinos, que hace que se sigan juntando y que tengan la posibilidad de tener atrás un colectivo que los respalda.
En el Barrio Malvinas II, se dictan un taller de música, uno de alfabetización y uno de comunicación, donde buscan que los más de 30 pibes que se acercan se formen como comunicadores de su propio barrio, ya sea como fotógrafos o escribiendo. Además, hacen fútbol y apoyo escolar. También hay fútbol femenino, y ya cuenta con varias mujeres adultas del barrio que se animan a patear la pelota y divertirse. En estos momentos, las madres de los pibes que van a las actividades están apuntando a la creación de un merendero.
“El país está empobrecido, los sectores vulnerables estamos sufriendo”.
Por otro lado, en la Villa Marini (Santa Lucía), además de apoyo escolar hay taller de música, a los que acceden alrededor de 20 niños y adolescentes. Las que primero se integraron a este grupo son las madres, que ya empezaron a generar un frente de género y realizaron varias asambleas sobre Educación Sexual Integral con estudiantes de Ciencias de la Educación.
“Como militantes de base tenemos que seguir llevando a la Garganta como herramienta a que cada vecino para que la tome como propia y pueda construir organización en los barrios y villas”