Por Pablo Amado
La historia del hombre que fue misionero y ahora persigue el terror en San Juan
Nadie tiene pruebas factibles de que las historias de terror que se cuentan en San Juan existan en verdad; pero como dice el dicho “de que las hay las hay”. Nuestra provincia está llena de fabulas, cuentos urbanos y leyendas de campo que pasaron de boca en boca por generaciones enteras, sin saber si quiera quien las inventó o si realmente son ciertas. Muchas de estas historias dicen que están basadas en hechos reales. Y eso atrapa aún más. Algunos piensan que la realidad puede ser aterradora, y con frecuencia más extraña y causante de pesadillas que cualquier otra cosa. Como le ocurre al artista sanjuanino Lucas Lara, más conocido como “Michael Cementerio”. Un joven de 26 años que hace historias de terror con hechos que sucedieron en nuestra provincia y que luego lo plasma en canciones o poesías. En una banda llamada “El Fantasma Negro”, compuesta por tres integrantes que ofrecen un género único en controversia y puesta en escena.
El disparador puede ser cualquiera. Una fábula de pueblo, un chisme de barrio o las curiosidades que pueden surgir en la mente de un joven estudiante de la carrera de Archivista en San Juan. En cuanto a los resultados, júzguelos usted mismo. Todo puede ser sorprendente o repulsivo. Según quien lo mire claro está.
En resumen el tipo vive el terror como un estilo de vida. Y cuando eso pasa, las historias vienen solas. Es escritor abocado a la poesía, guitarrista y vocalista del único grupo en San Juan dedicado al género de Horror Heavy Punk, y como se dijo antes es un futuro archivista. En sus primeros años de adolescencia fue mormón.
Así como lo lee. Incluso viajó predicando por algunos países de Sudamérica. En Perú se cruzó con un guía espiritual o “chaman” que le enseño una visión del mundo que cambiaría su vida para siempre. La metamorfosis de este artista tiene de todos los contrastes. Es un sube y baja en cuanto a cambios. Por eso te presentamos una serie de videos con alusión al viaje de ida de este artífice sanjuanino.
El Horror Punk Metal empezó a mostrarse en 1977 en Nueva Jersey, EEUU con la legendaria banda Misfits. Ellos fueron los pioneros del horror punk y hardcore punk, siendo además sus integrantes quienes impusieron el uso del maquillaje corpse paint (un estilo de maquillaje usando principalmente el blanco y el negro) y el peinado devilock (apariencia satánica) . Este generó en Argentina no abunda ni cerca en comparación con otras producciones. Y de San Juan ni hablemos. Solo existe con el Fantasma Negro, quien próximamente estará festejando sus 6 años, apostando a un nuevo disco. Pintados, controvertidos y hasta el cuello de terror. Así se vivirá el próximo 19 de julio en QQBar.
La etapa como misionero es quizás la parte más contradictoria entre el pasado y el presente del Fantasma Negro. Solo en apariencias. “Estuve ayudando a gente que no conocía en la Sierra de Perú por un año, lo hice para comprender como era la situación del mundo y para comprenderme a mí mismo. Fue un lugar con mucha gente humilde y misticismo también, eso fue en gran parte lo que absorbí” anticipa Lucas sobre aquellos años cuando no era conocido como Michael Cementerio sino como Elder Lara. Regularmente se llama Élder a una autoridad general o a un misionero varón. Élder es uno de esos oficios dentro del Sacerdocio de Melquisedec o Mayor, y significa una posición específica para el que lo posee y requiere ciertas responsabilidades y deberes. Esto fue parte de la vida del Fantasma Negro.
“En ese entonces conocí a un chamán que me brindó un conocimiento espiritual que fue un antes y un después en mi vida” sostiene Lucas ante el recuerdo de grandes caminatas por la sierra peruana, rodeado de historias de aborígenes y gente que lo recibía en la puerta de su hogar.
¿Pero qué paso? ¿Cuál fue el motivo de abandonar la vida como misionero?
-“Fue una etapa de autoconocimiento, mío como persona donde tomé la decisión de irme. Hay excusas pero no me interesan, fue más que nada personal. Lo que aprendí lo tomé… fue como evolucionar. Contesta el artista.
La apariencia es compleja de analizar si uno no está acostumbrado a ver personas con el rostro pintado, un chorro de sangre artificial en la frente, campera de cuero y pelo largo. Le pasa a cualquiera, incluso a los vecinos de Michael Cementerio que viven en el Barrio del Carmen y todavía no se acostumbran al llamativo look a pesar de los años. “Una vez llegaba de un recital y no había encontrado una toalla para limpiarme el rostro, por eso llegue así y una vecina casi se muere, después andaba diciendo que un brujo andaba suelto por el barrio” afirma el músico sobre aquel día cuando llegaba junto con el sol.
Una de las leyendas que se convirtió en canción es la de una mujer muy hermosa de Valle Fértil que nadie podía conquistar. Eran varios los pretendientes que se acercaban en vano a tratar de enamorar a esa joven que deslumbraba con su belleza, pero nunca nadie pudo lograr su cometido. “Hasta que llegó un día donde un joven con la apariencia de un ángel la invitó a la quebrada con su guitarra, el tipo la fue encantado de tonada en tonada hasta que la perdió en los cerros” cuenta el artista y agrega que “la leyenda dice que ese hombre era el diablo, y que esa mujer, su espíritu, quedó atrapado en las cuerdas de la guitarra para siempre”.
De los otros cuentos que se comentan quizás usted debe haber escuchado alguno que otro. Como el llanto de un bebé abandonado que se escucha en algunos descampados de Rawson o de la mujer que teje sin brazos en una vereda de Capital. O los mitos de siesta, como la mujer con cola con espinas y dientes largos, que corretea a los niños por los parrales. De luces blancas que te persiguen por la noche en los cerros. De Imágenes blancas que descienden desde las tinieblas y nos muestran cuerpos sin rostros por entre árboles cuando estamos en otoño. De casas embrujadas donde antes pasaban cosas que son difíciles de explicar. De las brujas del Villicum que se juntan por los parajes de Albardón para “hacer sus trabajos”. La luz mala del campo que le adjudican a las almas en pena. De cuerpos poseídos en Calingasta. De Jáchal, Iglesia y Rivadavia. No se salva nadie en una lista interminable del imaginario popular. Todas historias que aparecen cuando uno camina por estos lugares, o la reunión se presta para algún cuento que shockea e intriga a los curiosos.
Este tipo de historias son las que busca Lucas Lara, para después fusionarlas con la ficción y lograr resultados como el que usted vera a continuación. Advertencia, siéntese antes de poner play, y tenga en cuenta que las siguientes imágenes pueden dañar la moral y las buenas costumbres, como anticipa un disco de la conocida banda Flema en su disco Caretofobia.
Las historias seguirán sucediendo y la gente las seguirá contando. Y lo que se haga con ellas cada vez no sorprenderá más y más. Como sucede ahora con “El Fantasma Negro” o con “Michael Cementerio”, que viven el terror y lo buscan por cada rincón. Esperando encontrar en él, una respuesta a los interrogantes de la vida.