A pesar de sus edades y discapacidades, se acercaron a primera hora a los establecimientos educativos a emitir su voto en el marco de las elecciones presidenciales. Por amor a la patria, cinco abuelos sanjuaninos cumplieron con el deber cívico a pesar de que no están obligados.
A votar, con dificultades pero por amor a la patria
Asunción García de Molina, de 86 años, llegó hasta la escuela Obreros del Porvenir en silla de ruedas y conmovió a todos. "Toda mi vida voté, no falté nunca a pesar de ciertas circunstancias. Es importante venir. Ahora voy a esperar en casa los resultados, muy eufórica y esperando que le vaya bien a mi Argentina querida", señaló.
Ernestina Merino, también de 86 años, también fue a votar en silla de ruedas y acompañada de su hija Ana: "Estuve muy enferma, hace mucho tiempo que no voto. Pero hoy que estoy mejor quise venir. Es importante, elegimos quién va a dirigir nuestra patria".
A estas admirables votantes se suman Carlos Robtti, quien a los 90 años también se sumó a la fiesta cívica. "Siempre vengo a votar. A uno no les interesa y a otros sí, como en mi caso", apuntó. Carlos II, también con bastón, estuvo presente en la mañana del domingo en la escuela Normal Sarmiento porque "es un deber de conciencia y entonces venimos a cumplir con ello".
Emilia Pérez de Garcés, a sus 98 años, también participó de la jornada electoral.