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sábado 4 de abril de 2026

¿Por qué lo hacen?

Las falsas denuncias de alumnas, como el cuento del pastorcito mentiroso

La mirada de una profesional analiza los casos que se conocieron e incluso llegaron a las esferas policiales. Mentiras con patas cortas, pero con extensas consecuencias.
Por Redacción Tiempo de San Juan

En las últimas semanas, ocurrieron dos hechos de similares características que alarmaron a toda una comunidad educativa después de que una alumna de 12 años de la escuela Rivadavia y otra de 6 del establecimiento Laprida contaran historias de ataques e intento de secuestro y luego terminaron confesando que era mentira. Por ese motivo, una especialista e integrante de gabinetes psicológicos aportó su mirada en una tendencia que preocupa.

Adriana Illanes, vicepresidenta del Colegio de Psicólogos de la provincia, comparó las situaciones que se presentaron cercanas en el tiempo, con diferencias de días, y observó que ambas son como el famoso cuento del "pastorcito mentiroso".

Si bien dejó en claro que se trató de dos hechos aislados, además de desconocer los pormenores como para lograr establecer un patrón, la profesional señaló que ese tipo de conductas merecen una atención debida y aclaró: "no es para dejarlo pasar, es llamativo y resulta interesante tratar de entender qué es lo que pasa por una cabecita tan pequeña para fabular de esa forma, si es que es verdad que estaban mintiendo".

Con la cautela que merece ser tratado el tema, Illanes explicó que es necesario trabajar con la contención correspondiente para descubrir con qué fin crearon esa historia ficticia que pone en vilo a todo un sistema educativo. "Por la edad es entendible que no tomen total conciencia de las consecuencias que puede tener una mentira como esa", manifestó y agregó: "lo comparo con el cuento del pastorcito mentiroso, que al final nadie le creyó cuando era verdad y eso sí es riesgoso y preocupante".

Sobre los motivos que impulsaron a llevar adelante la historia contada, la psicóloga destacó que pueden ser muchos y amplió: "llamar la atención es una de las posibilidades o tal vez evitar un castigo, pero depende de cada caso particular". En ese sentido, señaló: "los chicos tienden a acomodar la realidad a su conveniencia, en muchas ocasiones".

Cómo atender el problema

Según señaló la psicóloga, desde el ámbito educativo la problemática se puede abordar a través de talleres en los que los alumnos se expresen con confianza y en los que padres y docentes puedan interactuar de una manera más cercana.  

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