Minutos antes de subir al escenario para dar vida a la presentación del CD tributo a la Difunta Correa, en un backstage de energía pura, tres artistas contaron qué vínculo los une con Deolinda y, ya sea cábala o fe, en ella siempre confían.
Los artistas, unidos con la Difunta más allá de la música
Un ser querido, más cerca
Con la sensibilidad que caracteriza a cualquier artistas, la conexión con Deolinda en el caso de la Peque cobra sentido cada vez que recuerda a su abuelo, un fiel devoto.
"Como vengo de una familia humilde, el trabajo ha sido siempre sagrado y después de que mi abuelo consiguiera uno, cada año se volvió casi una obligación ir hasta la Difunta y agradecer", contó la rapera y agregó: "Poco a poco se transformó en una tradición familiar, en la que acompañábamos a mi abuelo a cumplir su promesa".
De alguna forma u otra, la Peque dice sentirse un poco más cerca de ese ser querido al que anhelaría ver otra vez, pues dejó de existir hace uno cinco años. "En el escenario, se que estará presente", selló.
La cábala que siempre funciona
El reconocido artista de cuarteto, el Yeyo, aseguró que si bien no es un devoto ferviente de la Difunta, su paso por el santuario resulta una cábala de siempre, cada vez que sale de la provincia.
"Es una costumbre, una cábala que al parecer funciona porque nos va bastante bien y ojalá así sea siempre", manifestó.
Con años que avalan un manejo de escenario y de show, el hombre de la música popular se mostró agradecido por la oportunidad para el artista local, lo que significa y el precedente que se sienta.
"Tal vez la Difunta sea una linda excusa para que cada vez haya este tipo de propuestas, donde no hay diferencias de géneros sino músicos y música", enunció.
Amor y fe, la vida de una sobrina
Lionel Jorquera, conocido por hacer tributos a Leo Mattioli, confesó que es un fiel devoto a la Difunta Correa desde que tiene uso de memoria y le atribuye un milagro por la vida de su sobrina.
"Cuando Mara estaba por nacer, habían muchas complicaciones y corría en peligro su vida en un embarazo de riesgo, por lo que fui hasta la Difunta a pedir que cuidara su salud y le permitiera vivir", detalló y añadió: "Al poco tiempo, nació y si bien hubo algunos problemitas con su salud, no fue nada comparado con lo que se esperaba, por lo que se que fue obra de la Difunta".
Con la fe que lo llevó hasta el santuario, recuerda con alegría aquel momento y valora aún más la salud de su, ahora, ahijada y agradece poder disfrutarla.
"Hoy, poder cantarle es una forma de agradecer y de devolver lo que me dio, del regalo de la vida y el amor. Esto es una buena forma de unir dos cosas que amor: mi sobrina y la música", aseguró.