Todos escuchamos alguna vez la frase que reza que "los padres hacen todo por su hijos", pero qué pasa cuando este hijo es adicto, cuando está sumido en su enfermedad y no sabe cómo salir adelante. Entonces, toda la familia y , especialmente, las madres salen a la calle y ponen el cuerpo para salvarlo.
Ellas lucharon junto a sus hijos y lograron sacarlos de las drogas
Es así como muchas mujeres tuvieron que meterse en lugares peligrosos, pasar horas en juzgados y comisarias y rezar porque su hijo no muera. Tras la lucha que, en muchos casos, les demandó años, ahora recorren el país para contar su historia de vida y seguir aprendiendo sobre prevención. Ahora están de visita en San Juan para participar del II Congreso de Adicciones que se realizó en Rawson.
En medio de la plaza rawsina durante un breack en las actividades, un nutrido grupo de mujeres y algunos padres se han reunido a tomar mate y conversar.
Todos quieren dar su testimonio porque son concientes de que con esto ayudan a otras madres que pasan por lo mismo. "El primer paso es aceptar que nuestro hijo tiene un problema con las drogas y desde ese momento comenzar a pedir ayuda", aseguró una de las mujeres.
Otra mamá quien se identificó como Alejandra Castellano y contó que es de Chivilcoy , reconoció que en comunicades chicas como la de ella muchas madres sienten vergüenza de reconocer que su hijo se droga. "Es que está asociado a la delincuencia, y muchas tienen temor o vergüenza de reconocerlo y por eso no piden asesoramiento, pierden un tiempo precioso", aseguró esta mamá.
"Una vez que ya se tiene asumido que nuestro hijo o hija se droga, comienza la etapa de buscar ayuda. Ahi cada madre hace lo que puede", Betina Zubeldia, una mamá rosarina que lucha contra las drogas desde hace 10 años.
La mujer contó que a los 16 años de su hijo se enteró de que el joven era adicto. "Fui a poner denuncias en la policía provincial porque me di cuenta de que la Federal era cómplice del tráfico, pero esto fue contraproducente, así que me enfoque en sacar a mi hijo adelante", contó Betina.
En medio de esta lucha ella sufrió balaceras en su casa, ataques de ira de su hijo y mucho temor y soledad. "Me sentía desesperada no sabía que hacer, fui contactándome con otros padres y termine especializándome, ahora soy Técnico en Adicciones", aseguró sonriente.
Sobre su hijo contó que ahora tiene 26 años y que, si bien tuvo algunas recaidas, ya está casi totalmente recuperado. "Lo importante es que él aprendió a quererse a si mismo y y hasta está en pareja", relató la madre orgullosa y agregó "igual yo voy a seguir luchando contra la droga, Es una responsabilidad que asumí para el resto de mi vida", concluyó.